Índice

Psicoauditación - Antonio

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 



Sesión del 25/1/2012
Médium: Jorge Raúl Olguín
Interlocutor: Karina 
Entidad que se presentó a dialogar: Espíritu de Antonio       

Habló de la comunicación que tuvo la pasada encarnación con sus familiares. También de que prestamos más atención a lo negativo y que nos perdemos el disfrute de pequeños momentos. Nos acostumbramos a lo rutinario y no somos capaces de ver el radiante sol de cada día. Hay que amar cada día. Hay que vivir cada día. Hay que acariciar cada día.

Sesión en MP3 (2.281 KB)

 

Karina: Bienvenido...

 

Entidad: Muchas gracias, hermana. Es una dicha el poder comunicarme con vosotros.

 

Karina: ¿Cómo te encuentras?

 

Entidad: Me encuentro bien, con calma, con armonía, tratando de prestar mi humilde servicio desde mi plano 4 subnivel 1 y entendiendo que es tan vasto el universo que somos apenas pequeños granos de alimento para el hambre conceptual de la gran mayoría de los espíritus encarnados y no encarnados.

 

Karina: Mira, esta sesión la estamos haciendo a pedido de uno de tus hijos, el que fuera en tu última encarnación, Josep. Él nos ha comentado que hace 33 años que no habla contigo, que quisiera saber cómo estás y si puede o podemos ayudarte en algo.

 

Entidad: Sí, podéis.

 

Karina: Dime...

 

Entidad: Podéis entender que al desencarnar nos despersonalizamos, podéis entender que me hace feliz verlos felices, entendiendo que estáis en el camino, entendiendo que no conozco un solo espíritu que no haya desencarnado con un poco de apego.

 

Karina: ¿Y tú, en ese sentido, cómo te encuentras?

 

Entidad: Bien, en este momento tengo cero apego, puesto que estoy en un plano maestro. Sin embargo, uno, al desencarnar, siente como que abandona algo y el espíritu tiene que estar fuerte conceptualmente, racionalmente, analíticamente, para no coger engramas.

 

Karina: ¿Qué posibilidades tienes en este momento de volver a encarnar?

 

Entidad: En este momento me siento cómodo colaborando con otras entidades maestras, sabiendo que un altísimo porcentaje a quienes les enviamos armonía, compasión a su cuerpo causal, esas virtudes caen en saco roto pero está en la naturaleza el seguir haciéndolo.

Sí puedo decir algo de aquel rol que fui en la última vida, sería injusto si negara los recuerdos gratos. Percibo conceptualmente el adelanto que hay hoy y uno se acostumbra a la época en que vivió, donde casi nada de lo que la civilización usa hoy existía en aquel entonces. Me remonto a 1946, donde uno se acostumbraba incluso a las injusticias...

 

Karina: ¿Qué tipo de injusticias?

 

Entidad: De todo tipo, injusticias sociales... Me considero una persona que cuando encarné trataba de explicar mis puntos de vista y en la aceleración de mi entorno, a veces, es como que en algunas cosas no era tenido en cuenta. Pero bien, es lógico. Si comparamos esa aceleración con la época actual parecería que en aquella época estuviéramos en cámara lenta.

 

Karina: Dime, hoy tienes la posibilidad de transmitirle tu mensaje a Josep y a su entorno. ¿Qué te gustaría decirles? ¿Te has quedado con ganas de decirles algo o te gustaría dar un mensaje puntual para estos momentos que le toca vivir, que ha sido una época quizá distinta a la tuya?

 

Entidad: Que no coincido con muchos de sus puntos de vista en el sentido de la comunicación, puesto que sí nos hemos transmitido cosas. Quizás en su juventud y en mi no tan juventud yo prestaba más atención a lo que él me volcaba que a lo que yo le decía... pero me han quedado muchas cosas, por eso digo que no coincido. Sí que me han quedado cosas.

Y en este momento, como espíritu, si bien ya no tengo el apego, periódicamente puedo observar impersonalmente cómo se va desarrollando la vida de los que han quedado en el plano físico y me siento sanamente orgulloso, sin ego. En cuanto a los que han desencarnado antes que yo, existen en todas las esferas...

 

Karina: ¿Tienes posibilidad de contactarte con alguno o algunos de ellos?

 

Entidad: Con la gran mayoría, puesto que están el plano 3 subnivel 7, subnivel 8, subnivel 9. Entidades que aún no han encarnado –al igual que yo- y están en un plano de superación.

 

Karina: Quienes eran tus padres en tu última encarnación, ¿alguno de ellos ha vuelto a encarnar?

 

Entidad: No. Ninguno de quienes han encarnado antes que yo lo ha vuelto a hacer. Sólo puedo decir que muchos se quejan del plano físico; lo percibo a diario en distintos thetanes que tienen a su 10% con problemas, con dolores, con pesares emocionales y físicos... ¿Por qué siempre reparan en lo negativo y no buscan disfrutar aunque sea los pequeños momentos? Si existiera un invento terrenal que estando yo encarnado con mi memoria intacta me permitiera retroceder a aquella época, no es que haría las cosas distinto, quizá dialogaría más, preguntaría más sobre el interés, el anhelo, la ambición de cada uno… Quizá sería perjudicial porque podría resultar molesto. Sin embargo, tengo recuerdos de seres encarnados que no han muerto, que han viajado, se han alejado de su región y decían exactamente lo mismo: "Apenas vuelva voy a invertir las veinticuatro horas de cada día preguntando anhelos, cosas y curiosidades" e infinidad de ellos han vuelto a sus regiones, estrechándose en grandes y efusivos abrazos con sus parientes. Quizá no al día siguiente pero a la semana estaban otra vez en su ritmo normal. No me malentendáis: no hablo de indiferencia ni de rutina sino de buen trato, pero normal. Entonces, yo desearé lo mío. Mi temor es que existiera esa máquina y luego no tuviera esa pasión de preguntar, de insistir, porque somos seres de costumbres, como encarnados y como espíritus. Nos acostumbramos a las cosas y vemos todo como normal, como natural. Tú coges a un niño de la calle que está hambriento y te lo llevas, lo aseas, lo vistes, lo alimentas... Capaz que al mes –y no es prejuicio, es opinión, humilde opinión- ese niño tiene ya pretensiones de que quiere una marca de mantequilla porque la que le sirven es un poquito amarga, cuando tiempo atrás hubiera comido alimento de días de vencido.

Sí, nos acostumbramos. Y es lo que no debemos hacer. Debemos vivir cada momento, no como si fuera el último porque caería en lo que dice la gran mayoría, intensamente, como si estrenáramos ropa nueva. Tú, estimada mujer, te puedes comprar un vestido nuevo y lo luces orgullosa. Pero quizá te levantas por la mañana y no luces orgullosa ese día, porque cada día que vives también es un estreno, y eso es lo que la mayoría de los seres encarnados no entienden. Refunfuñáis, quizá, porque estáis cansados y pensáis "¡Oh!, estoy a mitad de semana y tengo que seguir trabajando" o "Me invitaron a cenar y hoy no tengo deseos de salir". Entonces, no percibís cada día como un estreno.

 

Karina: ¿Qué harías si en este momento estuvieras encarnado? ¿Qué te gustaría hacer?

 

Entidad: Nada especial. Tú, de repente, escuchas una música y esa música te conquista y capaz que la repites. Ahora ya no hay discos, en los aparatos que tengáis la repetiréis. O de repente tienes un libro de un autor que te gusta y quizá pierdes más tiempo en acariciar las páginas que profundizar en la lectura porque tomas el libro como... hasta puedes oler el papel. O tienes un piano y acaricias las teclas y capaz que no haces emitir un sonido del mismo porque lo cuidas y acaricias la tapa. Pero no haces lo mismo con cada día, porque los días también se acarician. Y eso es lo que haría yo.

Me preguntaréis: -¡Pues encarna, entonces! ¿No?

Y te responderé: -No. Está bien.

 

Karina: Estás bien donde estás.

 

Entidad: Estoy sanamente ocupado siendo útil. Pero vosotros, que estáis encarnados -y esto no lo han dicho los Maestros- saboreen cada día, saboreen la compañía, el momento, una comida, una lectura, un paseo, un viaje, una prenda, el mar, el monte, no importa si es invierno, no importa si es verano, os abrigaréis o iréis con una camisa, no importa, os pondréis una sudadera, no importa, no importa la época, cada época es buena.

No debo emocionarme porque la emoción es ego. Estimada Kar-El, me retiro, no quiero emocionarme más.

 

Karina: Te mando toda la Luz. También es emocionante para mí tenerte aquí. Toda la Luz para ti. Gracias por transmitirnos tus pensamientos y tus emociones.

Un gran abrazo. Hasta todo momento.