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Psicoauditación - Astrid M.

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

 

Sesión del 06/12/2025 Gaela, Stefanía Galerno

Sesión del 26/02/2026 Sargón, Comandante Vora

Sesión del 03/03/2026 Sargón, Comandante Vora


Sesión 06/12/2025
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Astrid M.

Tenía mucho conocimiento de temas antiguos y trabó amistad con otra joven muy conocedora de filosofía. Compartieron conocimientos y experiencias de sus profesiones y de su vida. Hablaron del ego, relaciones personales, relaciones sociales...

Sesión en MP3 (3.445 KB)

 

Entidad: Al igual que muchas otras chicas mi padre era un empresario, quizá no de gran fortuna, pero próspero y debido a ello pude ser socia del club Náutico.

 

Mi nombre era Stefanía Galerno, pero todos me conocían como Stefi. Me gustaba la literatura y el arte antiguo, pero todavía no tenía amigas, tenía conocidas.

Hasta que una mañana fui temprano y vi una chica leyendo.

Levantó la vista y me dijo:

-Hola, ¿quieres sentarte conmigo?

-Sí, muchas gracias. -La chica cerró el libro y me sonrió simpáticamente.

Me dijo:

-Mi nombre es Casandra, Quiroga Ruiz, soy psicóloga social.

-¡Vaya!, buenísimo.

-¿Y tú qué haces?

-Bueno, estudio literatura y me gusta mucho el arte antiguo.

 

En ese momento se acercó el camarero y me dijo:

-Buenos días, ¿quieres tomar algo? -Me pedí un desayuno.

-Muy bien. Será servida.

Le preguntó a Casandra: ¿Tú vas a pedir algo más?

-Sí, otra bebida gaseosa, por favor, hace bastante calor.

-Cómo no. En un rato les traigo. -Retiró lo que había consumido Casandra y se marchó.

 

La joven me preguntó:

-¿Qué es el arte antiguo?

-Bueno, abarca tantas cosas tantas cosas... O sea, desde estudios rupestres, aquellos famosos dibujos de las cuevas en Saeta, en Belizán o bien las antiguas religiones anteriores a Axxón.

-Vaya. ¿Y qué has deducido de todo esto?

Le dije:

-Te puedo asegurar, Casandra, que es un tema complicadísimo.

-¿Por qué, Stefi?

-Bueno, ¡je, je, je!, mucha gente me pregunta sobre las religiones comparadas...

-¿Qué tienen en común?

-Quizá los mismos dioses, esos supuestos dioses con distintos nombres, distintos lenguajes, sabemos que ahora en Gaela se busca estudiar una lengua universal, pero miles de años atrás había infinidad de lenguas desde que el homínido comenzó a expresarse con vocablos.

-Es interesante.

-Es muy interesante, muy interesante el arte antiguo.

-¿Cómo lo conectas con la literatura, Stefi?

-Bueno, me gusta todo tipo de literatura; del siglo XIX por su manera de... Los escritores hacen novelas pero parecen poesías noveladas por como adornan su léxico, su manera de escribir, no digo que los escritores de ahora sean prosaicos, pero es como que..., salvo el misterio que ponen en algunas noveles, el lenguaje es más pobre, menos adornado.

Casandra me dijo:

-Stefi, eso tiene que ver con la época, los escritores se adaptan, el mismo idioma que hablamos nosotros es un idioma original del centro de Saeta, hace dos siglo tenía consonantes que ahora no se usan, primero se pronunciaban con consonantes mudas, luego directamente se anularon esas consonantes.

-Es cierto -le contesté-, tengo algunos libros antiguos que me consiguió mi padre y me cuesta traducirlos al lenguaje actual.

-¿Traduces?

-Sí, sí sí sí, y son libros que han vencido su marca registrada por lo tanto la nueva traducción es absolutamente mía, y eso obviamente me deja dinero. No por el dinero en sí, porque mi padre tiene una empresa que ahora va a hacer un tratado con otra empresa extranjera. Pero me gusta ser independiente, no tengo pareja, por ahora no es que no me interese es que estoy tan ocupada con mi tarea. Yo la literatura la pongo a la par del arte antiguo, no hay manera de estudiar uno sin la otra. ¿Y tú, Casandra?

-Bueno, pareja no tengo, si bien me ves simpática soy una chica más bien seria. Veo muchos chicos atractivos aquí en el Náutico pero trato de mostrarme distante cuando los percibo banales.

-Explícate -le pedí.

-Sí. Digamos como que les interesa el momento y creo que eso desmerece una relación. Ahora lo que he notado, las amistades, no del mismo género, pueden ser amistades entre una chica y un chico, son menos banales que una relación afectiva de la manera que hoy la buscan. Pero no solamente los chicos, ¿eh?, también nosotras. No me refiero a nosotras dos, cuando digo nosotras me refiero a nuestro género. Pero lo banal no me agrada es..., no te deja nada.

-¿Experiencia? -pregunté.

-No, no, Stefi, no no no. Tú eres un par de años más joven que yo, ¿no?

-Sí, ¿se nota?

-Tienes la cara muy fresca, muy joven...

-¿Eso es bueno?

-Sí, Stefi, eres muy bonita. Te cuento de la psicología social, vendría a ser una prima del humanismo, porque se basa en cómo nos sentimos nosotros, los seres humanos, en las relaciones con las demás personas, ¿son relaciones buenas?, ¿son relaciones malas?, ¿son relaciones momentáneas?, ¿son relaciones duraderas?, depende, pero todo eso puede afectarnos, los sentimientos, las emociones hasta provocarnos un gigantesco estrés.

-Conozco poco del tema, Casandra, ¿pero todo eso que dices no tiene que ver de alguna manera con el ego?

-¿Sabes del tema del ego?

-Sí, lo he conversado con un joven hace cuatro, cinco días atrás, estuvimos hablando como una hora, prácticamente me dio una cátedra, habló él.

-¿De quién hablas?

-De Clayton, Jorge Clayton.

-Ajá. Sí, lo he visto, lo he visto. Me da la impresión que es una persona distante porque lo veo siempre serio, de aquí para allí, y la última vez me sorprendí porque no lo vi de traje, lo vi con una ropa deportiva, pero siempre con su aroma a perfume de Amarís.

-Sí -le dije-, parece distante. Tú misma dices, Casandra, que ante los demás pareces distante.

-Sí, tal vez lo mío sea una máscara para alejar a los conquistadores momentáneos.

-¿Y no hará él lo mismo con algunas chicas que buscan una aventura fugaz?

-Posiblemente. No he tenido el agrado de conversar con él. ¿Pero qué te decía del ego?

-Bueno, un resumen, porque hablamos mucho. Mejor dicho, yo escuchaba y él hablaba. Aclaro, es muy cortés, muy educado, a cada momento me decía: "¿Quieres comentar algo?", y yo le decía: "No, no, me encanta escucharte". Entonces seguía hablando. ¿Qué puedo decir del ego?, que forma parte de nosotros, de alguna manes es como que maneja nuestras emociones. Entonces lo que tú estudias de psicología social, Casandra, de alguna manera puede estar relacionada con roles del ego.

-Seguramente -me dijo-, seguramente Stefi, porque en la psicología social se ve al ser humano en sociedad, sus comportamientos, sus vulnerabilidades.

-¿Cómo?

-Claro, personas que tienen baja estima y que buscan conseguir un trabajo y de repente ven una fila con treinta personas para determinado puesto y directamente no se arriesgan a esperar: "No, a mi no me van a emplear, debe haber muchos mejores que yo". O sea, se descartan automáticamente sin esperar la entrevista. Eso estudiamos, eso y muchísimas cosas más. Pero me quedé con la intriga del arte rupestre, ese arte antiguo.

Le dije:

-Voy más al tema de las religiones antiguas, religiones que en su momento me parecían grotescas, fantasiosas, pero bueno en pleno siglo XX, estamos en 1974, ves lo que pasa en el viejo continente en algunos países, con el tema de la Orden del Rombo, donde la religión se apodera de la parte política, como pasó en Mágar, y te terminas desencantando al punto tal de cambiar de opinión.

-Explícate -me pidió Casandra.

-Claro, a ver, las religiones de antes esas politeístas eran inofensivas, la Orden del Rombo no es inofensiva siempre fue inquisidora, siempre, siempre, pero no se relaciona a lo que transmitió Axxón, es como que a pesar de que tenemos grandes adelantos en este siglo XX, estimada Casandra, la religión ha traído tantos atrasos, tantos atrasos, tantos, entonces trato de..., el hecho de traducir libros al lenguaje actual para que la gente pueda entender.

-Pero me hablas del siglo XIX.

-No no no, omití decirte que también traduzco, en lo posible, incluso leyendo algunos libros muy antiguos que me dan clave, puedo de alguna manera ir traduciendo con mucho trabajo mental idiomas antiquísimos y eso de alguna manera enriquece.

-¿Pones tu nombre en las traducciones?

-No, no. Sí bien aquí en Plena, uno de los pocos países junto con Beta, donde la Orden del Rombo prácticamente no tiene fuerza, pero ellos no quieren que se develen otras religiones, no quieren, tienen apetitos de poder, me hace acordar a los reyes medievales fanáticos absolutos de la Orden del Rombo.

-¿Pero por qué?

-Porque la religión pesaba mucho y entonces eran los favoritos para tener la corona.

-Entiendo, estoy completamente de acuerdo contigo.

-Mira, hace poco, ¿eh?, hace muy poco, tengo una amiga que a su vez tenía una amiga que yo no conocí, casada, embarazada, con un esposo cien por ciento machista y tuvo una nena y el esposo se enojó de tal manera, de tal manera: "No sirves ni siquiera para darme un varón", le dijo.

-Pero sabes una cosa Stefi, es el varón el que determina el sexo del hijo o hija, el varón. O sea, que no sólo era machista sino que era bruto.

-Ahora, la señora no podía contradecirlo porque tenía miedo de que de la agresión verbal pasara a la agresión física.

-¿Se lo contó a tu amiga?

-Por supuesto. Mi amiga terminó la carrera de abogacía y presentó un montón de pruebas. De alguna manera sí la agredió de hecho, la cogió fuertemente del brazo, la sacudió de las muñecas, de los hombros y tiene un montón de marcas que esta amiga abogada tiene otra amiga que es forense y le sacó un montón de fotos, y va a iniciar el divorcio vincular. Y el hombre está catalogado como violento e inestable. O sea, que pierde todos los derechos de ver a su hija. Además, tiene que girarle a la cuenta de la abogada, una manutención para la hija, pero no sabe, ignora donde vive la madre de su hija. ¿Pero es justo para el hombre?

-Stefi, la abogada lo siguió viendo al hombre a ver como estaba. Él también puso un abogado y el mismo abogado del señor le dijo a mi amiga "Está cada vez más inestable al punto tal de que se está tratando a nivel psiquiátrico". O sea, lo mejor que le pudo pasar a la amiga de esta abogada es haberse divorciado, está tranquila cuidando a su hija con amor. Y una se quema.

-Explícate -le pedí.

-Claro -me dijo Casandra-, quemarse significa como que de repente estás en pleno invierno tienes mucho frío y te acercas al hogar a leña y te terminas quemando, no vas a querer acercarte más a ese hogar a leña. En este lenguaje coloquial 'quemarse' significa como que tienes un trauma y no quieres saber nada con ese tipo de relaciones.

Le respondí:

-Claro, pero son cosas distintas. Tú, al comienzo, Casandra, me decías que lo que te incomoda son las relaciones ocasionales.

-Es que generalmente, Stefi..., no, voy a corregirme; no generalmente pero sí muchas veces aquellas personas que buscan relaciones ocasionales no son aptos, o mejor dicho, no son personas maduras para mantener una relación estable, se cansan, y siempre y ahí como tú hablas del ego, por esos roles del ego le terminan echando la culpa de esa mala relación a la otra persona. Digamos como que el ego nunca se hace responsable de sus propios actos negativos.

-Vaya.

-Bueno, todo esto lo sé por psicología social, Stefi, pero si le agrego el estudio de los roles del ego lo voy a profundizar más. Ya tendré oportunidad de hablar con este joven, Clayton.

-Bueno, espero que te ilustre como lo hizo conmigo.

 

Terminé de desayunar y le digo:

-Si me disculpas me voy a los vestuarios, me voy a cambiar de ropa, y voy a ir un rato a la pileta.

-¡Ah! Bueno, en quince minutos estaré allí, pero no me esperes, no me esperes, cámbiate y nada un poco -me dijo Casandra-, en un rato voy por allí.

Sonreí y le dije:

-Nos estamos viendo. Voy a la barra, así le pago al joven Ernesto.

-No no no, Stefi, déjalo por mi cuenta, la próxima invitas tú. -Sonreí y me fui a los vestuarios.

 

 


Sesión 26/02/2026
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Astrid M.

Después de la batalla mucha gente absorbida por los Autómatas quedaban sin futuro al no tener la red que los mantuvíera en vida automática, y se exigía la "desconexión" total de ellos. Era un problema social que debía tratarse.

 

Sesión en MP3 (2.773 KB)

 

Entidad: Luego del ataque de los Autómatas, aparte de Sargón Capital y luego de vencer a las pequeñas esferas, muchos habitantes de Sargón Capital al igual que en Prima y al igual que en otros sistemas estelares, aquellos que estaban capturados con partes cambiadas del cuerpo por biomecánica quedaron liberados. Muchos sin memoria, otros con su mente que, prácticamente, dicho de manera cruel, no les servía. La gente les llamaba "Los despertados", los vueltos a la vida. Yo les llamaba los desconectados.

 

En ese momento surgió un movimiento radical en la Federación Sargón que exigía "la desconexión" total de los desconectados argumentando que su humanidad se había perdido para siempre. El factor opuesto, los que hipotéticamente tenían piedad decían: "Eso es eutanasia total".

Alexis me dijo:

-Estimada comandante Vora, no me canso de decirte que has salvado mi vida al sacarme de mi nave incrustada.

Sonreí tristemente y le dije:

-Era mi deber, mi estimado capitán.

-¿Sabes cuánto hace que no soy capitán? Y ahora me veo obligado a ejercer el mando.

 

Pero la trayectoria de Alexis era tan extensa que hasta el general Kael no sólo le prestaba atención sino que a veces tomaba acción de acuerdo a las directivas de Alexis, la leyenda. Y ahora tomó partido y su voz volvió a ser determinante, aún convaleciente con su brazo biónico como recordatorio constante se presentó ante el consejo.

-Ellos no eligieron ser piezas de una máquina, son las víctimas de una guerra que apenas comprendemos. Si los tratamos como monstruos terminaremos el trabajo que los autómatas empezaron, destruiremos nuestra propia humanidad.

 

Finalmente se decidió un camino medio, los despertados fueron integrados en cuerpos de trabajo especializados aprovechando sus memorias y sus mejoras biogenéticas que aunque traumáticas les permitían realizar tareas, reparar infraestructuras en zona de alta radiación, navegar en entornos sin oxígeno, formar una guardia de élite, que como burla, creo, ¡eh!, le habían puesto la "Legión de los renacidos", entrenados específicamente para detectar cualquier rastro de la red, una red por si los autómatas alguna vez regresaban.

 

La Federación había cambiado hipotéticamente para siempre, esa pureza biológica dejó de ser el estándar, mientras la gente caminaba por las calles de la capital era como un grupo de híbridos, con un brillo metálico en la sien o un brazo de polímero compartiendo un café en silencio. La gente se Sargón capital que había sido sometida a los autómatas eran recordados como héroes caídos, pero Alexis y el general Kael sabían la verdad.

 

Vivíamos en una zona que era mezcla de carne y metal, una sociedad que sí, por ahora, había vencido a la red, pero que llevaba tecnología en sus venas. El crepúsculo sobre la capital de la Federación tenía ahora un matiz distinto, ya no era el violeta opresivo de la colmena sino un naranja profundo empañado por las cenizas de la reconstrucción. En el balcón del Gran Consejo, junto con el general Kael y el capitán Alexis observábamos el movimiento de la ciudad, humanos y despertados, trabajando hombro con hombro para levantar los escombros.

El general Kael suspiró dejando que aire frío de la noche llenara sus pulmones.

-Parece que lo hemos logrado, Alexis, la paz es frágil, pero es nuestra. Los despertados están encontrando su lugar y la red por ahora guarda silencio.

 

Lo miré a Alexis, no respondió de inmediato, se ajustó el guante de cuero que cubría su brazo derecho, aquel que aún vibraba con una frecuencia imperceptible para el oído humano, miró hacia las estrellas no con la nostalgia de un navegante sino con la precisión de un centinela que conoce el verdadero tamaño del vacío.

-Kael, cometemos el error de medir el universo con nuestra propia escala de tiempo -dijo Alexis con una voz cargada de una fatiga milenaria, además había no sólo una militancia precaria sino una enorme fatiga.

-Continúa, Alexis.

-Ese Cubo que destruimos, esa gran amenaza que casi nos borra, sólo era una avanzada, una sonda de reconocimiento enviada para probar nuestras defensas, también han atacado pequeñas esferas en la logia de los autómatas, podemos llamarlo así. Según su lógica, lo que acabábamos de vivir no fue una guerra.

-No entiendo -dijo el general.

-Claro, fue un diagnóstico, han medido nuestra capacidad de resistencia, han analizado nuestra tecnología de vacío, han recolectado nuestra firma genética.

El general sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el viento de la noche:

-¿Estás diciendo que volverán? -preguntó Kael.

-Están en camino -sentenció Alexis-, pero esta vez no vendrán a asimilarnos de forma silenciosa, vendrán sabiendo que somos un sistema con errores que deben ser eliminados.

 

Me sorprendía ver al general tan confundido, enormemente confundido, pero mal, mal. Hablé:

-Estoy de acuerdo con Alexis, lo que se derrotó es apenas, creo que ni siquiera una avanzada, fue para testearnos.

Alexis dijo:

-La Federación que conocíamos ya no está, muchos son biológicos, otros medio máquinas, una especie de transición.

-¿Entonces qué hacemos? Porque honestamente no sé qué podemos hacer.

-Necesito pensar, necesito alejarme de toda la multitud, necesito algunos compañeros. -Me miró a mí-. Tú, Vora, ayúdame a pensar. Iré también con Valsartán, iré también con el capitán Steve, necesito pensar.

-¿Me avisarás?

-Sí, general, sí. De todas maneras no voy a perder tiempo, yo prácticamente estuve segundos en el Cubo y me insertaron cables, chips, aparatos genéricos, pero mucha gente que fue asimilada, fue totalmente asimilada, y no hace falta una eutanasia. Aclaro que irán muriendo, no se van a adaptar a ser mitad cyborg y mitad humanos. -El general se alarmó.

-¿Me estás diciendo que toda la gente de Sargón que había sido asimilada definitivamente morirá? Pero yo los vi hasta incluso cooperando con humanos totales.

-Sí, en los que les resta humanidad. Habrá esposas que perderán a sus maridos, madres que perderán a sus hijos. Fíjate en las zonas de las afueras de la capital que hay muchos que ya están muriendo. En realidad ya estaban muertos al estar asimilados, eran máquinas. Los que llaman "despertados" nunca van a despertar. -El general agachó la cabeza.

 

Le comenté a Alexis en privado que conocía al mejor cirujano de Prima. -Alexis frunció el ceño.

-Dime, Vora, ¿de qué hablas?

-Es un reptiloide llamado Nermes. -Alexis entendió y asintió con la cabeza.

 

Al día siguiente marchamos a una apartada ciudad de Prima donde Nermes y su equipo operaron a Alexis logrando que todo su cuerpo volviera a ser cien por ciento humano. Alexis miraba su brazo.

-Es mío, prácticamente.

-Sí -le dijo el reptiloide Nermes-, es tuyo, es de carne y hueso, es tu sangre. Y tu ojo no tiene mejor visión, es un ojo normal, como tú otro ojo.

-Doctor, ¿cuántos créditos le debo?

-No, no no no, eres una leyenda, para mí es un honor, y el de mi equipo el haberte operado.

Me agradeció:

-Vora, verdaderamente no sólo me has salvado la vida sino que me la has cambiado.

 

Pasaron diez días, en ese lapso donde el capitán se recuperaba de los implantes lo acompañaba la excelsa capitana Kirana, su esposa, otra leyenda de la Federación. Si bien teníamos el mismo grado ella ya era una leyenda cuando yo era apenas una teniente.

Me sentí emocionada de estrechar la mano de Kirana, pero ella no sólo me estrechó la mano, me dio un fuerte abrazo:

-Dicen que lo tuyo es una pequeña acción, Vora, pero has salvado a mi esposo. Prácticamente has salvado también mi vida porque sin él no era vida.

-Era mi deber, Kirana.

-Fuiste más allá del deber. -Me volvió a abrazar, me sentí plena de sano orgullo.

 

Alexis se terminó de reponer y en compañía de Kirana habló de nuevo con el Consejo. Yo estaba a un costado.

-La historia de la Federación Sargón cerró con una verdad amarga, la victoria no era el final del conflicto sino el inicio de algo nuevo y no bueno.

En el Consejo le dijeron:

-Explícate, por favor. -Alexis suspiró con tristeza.

-Quiero que vean que en las calles de capital un niño humano le daba un abrazo a un despertado y el despertado lo ayudaba a cruzar la calle. Era la capacidad de los seres todavía conscientes para encontrar la esperanza en medio del caos. Pero os digo que casi todos los que fueron asimilados lamentablemente van a ir muriendo, y como dije en privado ahora lo digo públicamente, ya están muertos y ellos no lo saben. Van a ir quedando sus cuerpos tendidos en el asfalto o en la tierra. En mi caso tuve la suerte de que apenas estuve segundos donde querían asimilarme. -Me señaló a mí-. Y gracias a la comandante Vora estoy aquí otra vez cien por ciento humano. Miremos las estrellas, pongamos más estaciones en órbita, pongamos más estaciones fuera del sistema a una hora luz en cada uno de los sistemas estelares de la Federación Sargón y en cada uno de los sistemas estelares de Prima, porque esto no termina aquí, la flota principal de los autómatas no tengo dudas de que va a regresar.

 

 


Sesión 03/03/2026
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Astrid M.

Después de la batalla mucha gente absorbida por los Autómatas quedaban sin futuro al no tener la red que los mantuvíera en vida automática, y se exigía la "desconexión" total de ellos. Era un problema social que debía tratarse.

 

Sesión en MP3 (2.129 KB)

 

Entidad:

-Comandante Vora...

-Señores. -Me presenté al alto Consejo.

-Quiero saber -dijo el consejero principal-, su opinión.

Me dirigí a todos, segura.

-El tema es así, la Federación Sargón, hipotéticamente la más importante de este cuadrante de la vía Láctea con quinientos cincuenta sistemas estelares, algunos podrán decir "es impresionante". Si a eso le sumamos muestro aliado Prima con actualmente trescientos cincuenta sistemas estelares, estamos llegando a los novecientos sistemas estelares. Pero hay una perspectiva, a veces ser muchos es como que somos más detectables.

-Continúe.

-Claro. Eso es lo que le hace que la amenaza de los Autómatas sea particularmente inquietante.

-¿Por qué?

-Señor, es su naturaleza híbrida. Primero: no son robots, son mezclas de tejido humano con filamentos biogenéticos, nervios sintéticos que sugieren una asimilación de seres vivos, o una evolución forzada de lo orgánico a lo tecnológico.

-Bien. Comandante Vora, haga un detalle.

-Bien. Les voy a presentar, sé que esto está grabado, un breve análisis de la situación táctica y el trasfondo de esta tecnología. A diferencia de droides convencionales, el uso de fibra de carbono y nervios sintéticos les otorga una velocidad de respuesta superior a la humana, encima manteniendo la resiliencia del tejido biológico. Les voy a dar su punto fuerte, todo esto es para ser analizado. Su estructura celular híbrida probablemente les permite autorepararse o adaptarse a diferentes frecuencias de armas de energía. Segundo: las naves Cubo. Es una geometría que sugiere una eficiencia máxima de espacio y energía donde cada cara del Cubo puede actuar como una batería de armas independiente.

-Bueno. Entienda, comandante Vora, que Alexis y el general Kael lograron destruir la primera nave.

-Eso lo entiendo, estimada gente del Consejo, lo entiendo perfectamente. Como sabéis pude recatar a Alexis. Pero a horas luz, a semanas luz hay distintas estaciones espaciales y captan nuevas naves Cubo, y hay una segunda unidad dirigiéndose a Sargón Capital. Y eso cambia las reglas del juego.

-¿Cómo?

-Es muy fácil. Primero, nosotros somos humanos, reptiloides, cánidos, félidos y otros, pero el hecho de tener vida, tenemos fatiga de combate y eso no se puede negar. Tras la primera batalla es altamente probable que los recursos de nuestra armada espacial estén al límite. Dos, el factor tiempo; si Sargón Capital o alguno de los planetas importantes de los quinientos cincuenta sistemas colapsara provocaría un efecto dominó en todos los sistemas circundantes. Además, la capacidad de aprendizaje que tienen estos híbridos, nos ganan diez a uno en aprendizaje, ellos comparten una red de datos, la segunda nave Cubo que avistamos ya conoce las tácticas que Alexis usó para vencer a la primera. A ver, con todo respeto, ¡eh!, somos una Federación de quinientos cincuenta sistemas estelares y deberíamos tener una flota defensiva masiva, diez veces superior a la que tenemos, pero como sabéis el general Kael recurrió a un capitán retirado, Alexis. Evidentemente no para Kael, para toda la Federación, Alexis sigue siendo importante, pero el mismo Alexis me ha sugerido a mí que los autómatas podrían haber infiltrado o inhabilitado las defensas convencionales mediante un virus biogenético.

 

En ese momento entró otra leyenda viviente, la comandante Kirana, que añadió una capa de tensión emocional y táctica fascinante.

Mientras Alexis aportaba la intuición del veterano que ya se ha enfrentado a lo imposible, Kirana representaba la estructura, los recursos actuales, la frialdad analítica de la Federación, pero claro, dada la composición, de verdad es una composición híbrida de los autómatas, sumémosle biogenética más fibra de carbono, más nervios sintéticos, las estrategias convencionales de disparar hasta que explote no funcionarán con la segunda nave Cubo. La querida comandante Kirana sabe que el enemigo se adapta.

Habló Kirana:

-Voy a poner sobre la mesa de guerra tres estrategias: Primero, el pulso de retroalimentación sináptico. Puesto que los autómatas dependen de nervios sintéticos para mover sus cuerpos y naves propongo no atacar el casco.

-¿Entonces?

-El sistema nervioso que controla la nave.

-¿Con qué táctica?

-Utilizando la frecuencia de resonancia específica que sobrecargue los filamentos biogenéticos.

-¿Y no hay riesgos, comandante Kirana?

-Los hay. Si la frecuencia no es exacta los Autómatas podrían absorber la energía y hacerse más rápidos. ¿Yo qué puedo necesitar?, una muestra de tejido fresco para calibrar el arma.

El Consejo dijo:

-Sí, pensamos lo mismo. Pero la pregunta es, ¿de dónde conseguimos tejido fresco?

-De los autómatas -volví a hablar yo-. Tengamos en cuenta que las naves Cubo son masivas y letales pero su geometría sugiere un procesamiento de datos centralizado.

Volvió a hablar Kirana:

-Como dijo la comandante, yo pienso que en lugar de atacar con grandes acorazados, propongo desplegar miles de drones automáticos, sin tripulación humana para evitar asimilación, que ataquen los vértices del cubo simultáneamente.

-¿Cuál sería el objetivo?

-Señores, forzar al Cubo a dividir su capacidad de procesamiento de defensa hasta que el sistema colapse.

-En palabras se ve sencillo.

-Señores -agregó Kirana-, aprovechando que los invasores usan fibra de carbono, sugiero un ataque químico nanotecnológico.

-¿Químico nanotecnológico?

-Tenemos tecnología para eso, y esa es mi sugerencia.

-¿Y cuál sería la táctica?

-Sencillo: lanzar proyectiles cargados con devoradores de polímeros.

-No lo entendemos muy bien.

-Confíen en mí, en mi esposo Alexis, en la comandante Vora, en el capitán Steve Cordell, en el capitán Kamal, en el capitán Valsartán, lo hemos hablado con ellos. Confíen. Los devoradores de polímeros van a desintegrar la fibra de carbono a nivel molecular. El efecto sería que la nave Cubo perdería su integridad estructural convirtiéndose literalmente en una masa de tejido biológico flácido incapaz de sostener su propio peso en el espacio.

Volví a tomar la palabra:

-Señores del Consejo, quiero advertirles que sí, hay un problema; para que cualquiera de estas estrategias funcione alguien debe acercarse lo suficiente para burlar los escudos adaptativos del Cubo.

Alexis dijo:

-Estoy de acuerdo con eso.

-Su esposa, Kirana, lo interrumpió:

-Alexis, escúchame -Adelante del Consejo, ¡eh!-, tus tácticas de la vieja escuela nos compraron tiempo, pero Sargón no va a sobrevivir a un segundo asalto frontal. Entonces, necesito que tu nave actúe como señuelo mientras mi flota lanza el virus de carbono. -Se quedaron todos callados.

 

El Consejo deliberó.

El premier del Consejo habló con el primer ministro y luego dijo:

-La decisión está tomada.

 

En el puente de mando el silencio se rompió con la palabra de Alexis:

-Estoy de acuerdo.

 

Le dije a Kirana:

-¿No lo estamos mandando a un nuevo sacrificio? ¿Te acuerdas cuando se incrustó contra un Cubo?

-No, aquí no sería, sería sólo un señuelo. No precisa acercarse, nosotros atacaremos con la flota.

-Bien.

 

No hay dudas que en los ojos de Kirana la confianza era el único ancla que le quedaba mientras la nave Cubo se acercaba a Sargón Capital. Mi temor era, a pesar de que para mí era solamente un conocido y una leyenda, mi temor era que esta vez muriera. Pero si Kirana tenía confianza, ella tenía mucha más campaña que yo, mucha más experiencia que yo, así que por segunda vez se utilizaría a Alexis como señuelo.