Índice

Sesión 22/9/10 con el Demiurgo

Grupo Elron

 

Sesión del 22/09/2008

Sesión del 02/02/2026


Sesión del 22/09/2008

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Walter D.

Entidad que se presentó a dialogar: Demiurgo

 

Está fuera de la creación y dentro. Para él somos intrusos. Juega con los temores de la gente y puede hacer foco para hacer daño, independientemente de si se envía luz o no. Él y sus primordiales disfrutan debilitando a todos los espíritus y seres encarnados. Le ha causado un pequeño daño cerebral al prof. Olguín. La sesión le dejó la vista enrojecida. Por problemas de vértigos provocados por las sesiones tiene que hacerse una resonancia que aprovechará para verificar lo dicho por el Demiurgo. Explicó diversos puntos de la sesión.

 

Sesión en MP3 (2.352 KB)

 


[Primera parte]

Jorge Olguín: Siendo 22 de septiembre de 2010, con Walter como posible interlocutor, voy a intentar canalizar al Demiurgo de este Caos que rodea a esta Creación.

DEMIURGO: Esto lo estaba esperando desde hace tiempo. La mayoría -como ingenuos que son- piensan que solamente mis criaturas modeladas entran en esta Creación pero, al igual que ellos, yo entro permanentemente porque, así como abarco todo el Caos, también abarco toda la Creación. Y gracias a vuestro querido Eón, quien da Libre Albedrío, puedo inmiscuirme en vuestras cosas. Y, a diferencia de mis queridos primordiales, yo puedo hacer un “foco” mucho mayor y jugar con vuestro ego, llegando incluso hasta lastimarlos. Por ejemplo, tú, que estás enfrente de este receptáculo, ¿cómo te llamas?

Walter: Walter.

DEMIURGO: Bien, Walter. Vamos a hacer un juego: supongamos que yo hiriera el decodificador de alguno de los dos, es decir, el tuyo o el de este receptáculo que me alberga, Jorge. ¿A quién elegirías para que lastimase?

Walter: A ninguno.

DEMIURGO: No, esa no es la opción… ¡Uno de los dos!

Walter: No elegiría a ninguno.

DEMIURGO: No te comprometes. No te juegas, entonces. ¡Eres cobarde!

Walter: Tal vez…

DEMIURGO: No existe “tal vez”; existe SI o NO. Si no te juegas eres cobarde, cosa que yo ya sabía… Y este receptáculo también lo es... Entonces, como este receptáculo inconscientemente tiene temores pero, a su vez, es arrojadizo y trata de vencerlos, voy a herirle a él. Me preguntaréis: -¿Cómo podéis hacer eso, siendo que él, gentilmente, te está albergando para que puedas transmitir tus conceptos? ¿Es así?

Walter: Si.

DEMIURGO: ¡Y qué me importa!

Walter: ¿No quiere aprovechar la situación con otro motivo?

DEMIURGO: ¡La situación la aprovecho a mi conveniencia! Aparte, no es verdad que Eón sea todo Amor y yo sea todo crueldad pero, a veces, una pequeña lección no viene mal.

Walter: ¿Podría competir con Eón en Amor? ¿Podría dar Amor usted?

DEMIURGO: El Amor que lo de ÉL porque para mí el Amor es debilidad. El Amor de Eón es permisivo y yo no soy así. ¡Yo me alimento de vuestros miedos! No me alimento porque lo necesite sino porque para mí es un gozo debilitar a los Thetanes de los seres encarnados, a los espíritus 100%...

Walter: Pero, ¿no es más fácil ir por ese camino?

DEMIURGO: ¡Ese camino me encanta! ¡Me encanta debilitar a las entidades angélicas! ¡Me encanta! ¡Amo hacer eso! Ustedes se entrometen, porque cuando Eón no está manifestado el Caos no tiene intromisión. Cuando Eón se manifiesta la Creación que empieza a crecer se entromete en nuestro universo, al que vosotros despectivamente llamáis “Caos”. Entonces, lo que voy a hacer -para darle una lección de verdadera humildad a este receptáculo- es provocar, en este momento, una pequeña lesión en la parte occipital de su cerebro. La palabra lesión quizá a ti no te represente nada pero si te digo “infarto cerebral” ya te da más miedo. Y si te digo “accidente cerebrovascular”, te da más miedo aun. Eso es lo que estoy haciendo con este receptáculo. Y no me importa lo que diga luego o la Luz que me está mandando Johnakan, su Thetán, porque a mí la Luz Violeta no me hace nada, ni a favor ni en contra. ¡Ah! ¡Es un placer tremendo! Tú, Walter, y este receptáculo no os habéis metido conmigo… ¡La Creación entera se metió conmigo al invadir nuestro hábitat una y otra vez!

Walter: ¿Y no podrías tener una Creación, como la tiene Eón?
DEMIURGO: No está eso dentro de mi capacidad. En mi capacidad está modelar, desde la supuesta Nada, esas hermosa criaturas que vosotros despreciáis porque les tenéis temor. Sé de gente, en este pequeñísimo planeta que llamáis Sol III, gente que antes se sentía protegida por Eón y ahora saben que Eón no les protege porque saben que estoy yo. Antes de retirarme te diré que tú te has salvado de mi foco energético pero ya le he causado un pequeño daño a este receptáculo. ¿Sabes por qué lo hice? Porque no me gusta que nadie sobresalga. Él ha revelado 43 paradigmas y ha sacado a la Luz cosas que quizás no se sacarían en siglos en vuestro mundo. ¡Perfecto!

Walter: ¿Y a ti te parece que lo hizo por ego?

DEMIURGO: Por supuesto que no lo hizo por ego, sino para daros el Bien, pero el Bien se compensa con el Mal.

Walter: ¿Si lo hubiera hecho por ego estaría más satisfecho?

DEMIURGO: Por supuesto que estaría más satisfecho, pero como no lo hizo por ego ahora tiene esta “recompensa”. Allá él después con su parte médica. Me siento absolutamente satisfecho de que me haya contactado. ¡Creo que se le van a quitar las ganas de contactarme de nuevo! Y espero que no te envanezcas pero te doy las gracias por haber hablado conmigo. ¡Arg! No sabes ni la centésima parte de lo que soy capaz de hacer.

[Fin de la primera parte]

 

[Segunda parte]

Walter: ¿Cómo te sentís?

Jorge: Me siento muy cansado. ¿Cómo tengo la vista?

Walter: Roja.

Jorge: ¿Colorada?

Walter: Sí.

Jorge: ¿Roja? ¿Lagrimosa?

Walter: Sí. No mucho, pero...

Jorge: ¿Como si tuviera derrame o algo?

Walter: Sí, un poquito.

Jorge: Está bien. Para que quede grabado...

Walter: Irritada.

Jorge: Irritada.

Walter: Sí.

Jorge: ¿Derrame?

Walter: No es derrame.

Jorge: Pero sigue irritada…

Walter: Sí.

Jorge: Y al empezar la sesión no la tenía. Acordamos que es una sesión que apenas llegó a los diez minutos y me dejó la vista completamente roja…

Walter: ¿Sentís algo?

Jorge: Recuerdo todo lo que dijo. En este momento siento un muy fuerte dolor de cabeza. Mañana, justamente por un tema del oído… Ya hice público que desde que empecé a canalizar, en el año 1997, me surgieron unos problemas de vértigos, los cuales consulté con bastantes otorrinos y me dijeron que era un problema de Síndrome de Menière. Yo sé que es la misma canalización la que provoca el vértigo. Me aplicaron Gentamicina Transtimpánica y me “mataron” el laberinto para que no me provoque más vértigos pero yo, al enviar Energía Crística Sanadora, de alguna manera es como que me...

Walter: Se recompuso...

Jorge: Se recompone, pero no las células del laberinto sino las células ciliadas de la cóclea y otras células. Y los vértigos vuelven... Ahora me está doliendo la cabeza bastante fuerte y me voy a tomar una aspirina, lo que se conoce como “ácido acetilsalicílico”.

Walter: ¿Y un ibuprofeno?

Jorge: En este caso no, porque me tomo en serio lo que conceptuó el Demiurgo. Y ahora, por una causalidad -porque no creo en las casualidades- me tengo que hacer una Resonancia Nuclear Magnética para ver si los vértigos, aparte del oído, son provocados por algo más… Veremos qué sale en la Resonancia. Eso es todo. Gracias, Walter, por tu colaboración. Espero que no te hayas asustado, ¡jejé!

Walter: Imaginaba que iba a tratar de asustarme, de retarme, amenazarme...

Jorge: Digamos que...

Walter: No es fácil porque estás al lado de uno que no está habituado normalmente. ¿Hasta dónde puedes llegar?

Jorge: Tiempo atrás canalicé a un primordial y me pareció más tétrico o dramático que el propio Demiurgo. Si escuchas la sesión verás que es más amenazador su lenguaje. Sin embargo, el Demiurgo fue más “directo”, ya que quería lastimar. Hasta te hizo una especie de trampa, preguntándote: “¿Quién de los dos quieres que salga herido? Y si decías “yo” -para salvaguardarme a mí- podía decir que lo hacías por ego. Y si decías “no, lastima al profesor” hubieras ratificado la cobardía de la cual te acusó. Y si te hubieras abstenido sería lo mismo. Es una pregunta con trampa...

Walter: Sí.

Jorge: Johnakan no se retira dando pasos de rendición sino que está siempre salvaguardando, aunque ni siquiera la Energía Violeta transmutadota puede frenar un foco tan grande como el de una entidad eterna, como es el Demiurgo. ¡Jé! Me río irónicamente porque muchos consultantes me dijeron: -¡Tenga cuidado, Maestro!

Walter: ...

Jorge: Para que quede grabado: como te dije antes de la sesión, de alguna manera quería “conocer” la energía del Demiurgo para saber como contrarrestarla contra los Thetanes porque si hay un Thetán que tiene un engrama y está condicionado, tal vez el mismo Demiurgo o un primordial busque “tumbarlo” de alguna manera…

Walter: Me parece a mí que tanto como quiere no puede entrar el Demiurgo en la Creación.

Jorge: Sí. El hecho de que exista el Libre Albedrío Divino...

Walter: Pero, ¿no está Eón para protegernos?

Jorge: Sí y no, porque...

Walter: O sea, es como que todo es Eón, y éste protege a su Creación…

Jorge: Protege a su Creación pero, paradójicamente, permite el Mal, porque da Libre Albedrío. El Libre Albedrío es un tesoro preciado, Walter. Pero ese mismo albedrío permite guerras, pestes, etc. -hablo de Sol III, aunque en otros mundos pasará-. Hay mundos que orbitan alrededor de una estrella que se transforma en supernova y mueren civilizaciones enteras, quedando los espíritus, figurativamente hablando, “náufragos a la deriva”, pues estaban todos encarnados y millones murieron pulverizados físicamente por la explosión de la estrella. El espíritu no muere pero quedan como “desamparados” de planeta en ese momento aunque en segundos pueden conceptuar encarnar en otro mundo. No es que estemos indefensos; de alguna manera existe una Energía Crística que nos protege y una energía Violeta transmutadora. Pero estamos hablando de una energía negativa que no tiene ni comienzo ni fin, al igual que Eón y el Todo de los Todos, que es Abba. Por curiosidad, mi intención era saber un poco su manera de pensar, y aunque fue poco lo que dijo, resalto lo que expresó, pues le importaba más hacer la contra que desplazar sus ideas… Tal vez haya una próxima, o tal vez no.

Walter: Tal vez se hace difícil a veces enfocarse en qué conviene preguntarle, para que se explaye en otra cosa...

Jorge: Cada pregunta, por más armonizadora que sea, el Demiurgo la va a interpretar a su conveniencia, y siempre va a manipular, porque aparte de modelador es manipulador. Y hasta puede “jugar” con un efecto placebo negativo diciendo que, de alguna manera, me lastimó provocando un infarto cerebral. Yo tengo toda mi lucidez y no tengo ningún problema de movimiento; estoy con todo mi concepto al 100%, pero entiendo que hay distintos tipos de lesiones.

Walter: ¿Y por qué él no puede tener una Creación?

Jorge: No lo sé, pero dijo que no está a su alcance.

Walter: O sea, es una entidad muy distinta a Eón...

Jorge: Absolutamente distinta. Yo no diría opuesta tipo Ying/Yang, como muchos me han dicho. Yo diría diferente, y puede ser opuesta en cuanto a sentimientos: Eón puede ser Amor y el Demiurgo puede ser el Odio… Pero no sé si es Odio o si es indiferencia, aunque indiferencia no creo porque si él siente que nosotros, como Creación, somos “intrusos” cada vez que Eón se manifiesta, entonces indiferencia no puede ser, pero sí seguramente odio.

Eso es todo por ahora.

[FIN Segunda parte]

Nota. El 23/9 se confirmó la presencia de una lesión de infarto mediante una resonancia magnética. El profesor está bien puesto que no le afectó a la parte cognitiva.

 

RESONANCIA MAGNETICA DE CEREBRO Y PIRAMIDES PETROSAS
ANGIOGRAFIA DE VASOS INTERCRANEALES

Se visualizaron las cisternas basales, los espacios subaracnoideos corticales y la totalidad del sistema ventricular, sin alteraciones ni desplazamientos.
En la región temporal lateral y extendiéndose hacia la región témporo-parieto-accipital a derecha observamos una lesión de infarto, con límites mal definidos, córtico-subcortical, isotensa en T1 e hipertensa en T2, sin edema ni efecto de masa.
No observamos otras señales anormales en el parénquima encefálico.
No se observan akteraciones morfológicas ni estructurales de los paquetes facio-acústicos.
En las imágenes vasculares arteriales intercraneales no se observan alteraciones significativas del calibre ni de la señal de flujo.

DR. DAMIAN CONSALVO - DR. GUSTAVO SCHUSTER
M.N. 80223 M.N. 17.236

 


Sesión del 02/02/2026

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó a dialogar: Demiurgo

 

El Demiurgo intenta menoscabar al profesor Olguín mediante trampas y técnicas de acoso y derribo. Al igual que la rana y el escorpión, él es como es y no puede actuar de otra manera.

 

Sesión en MP3 (3.586 KB)

 

Sesión encargada por Edgar cuyo thetán es Ador-El. Voy a canalizar a la entidad más peligrosa del Caos, al que conocéis como "La Nada, fuera de la Creación de Eón", llamado "El Demiurgo".

 

Demiurgo: ¿Cómo estás, estimado Jorge?

 

Jorge Olguín: Yo me encuentro muy bien, me extraña tu concepto que lo decodifico con voz amable.

 

Demiurgo: ¿Y por qué no debería ser amable?

 

Jorge Olguín: Muy sencillo, porque te alimentas, tú y tus horribles modelados, con el terror de los seres encarnados.

 

Demiurgo: Tal vez te acuerdes de mí, de vuestro año 2010.

 

Jorge Olguín: Me acuerdo perfectamente que estaba en compañía de un consultante y amigo, llamado Walter, y en ese momento nos diste a elegir a quien de los dos podías dañar.

 

Demiurgo: Fue simplemente un juego.

 

Jorge Olguín: Un juego del cual todavía estoy dudando, porque tal vez el accidente cerebro-vascular me cogió justo cuando te canalicé. No me imagino que tengas tanto poder.

 

Demiurgo: Querido Jorge, tú me tomas por alguien malvado, ¿acaso no decís vosotros, hablando de vuestro bichito llamado alacrán, que está en su naturaleza? ¿Tú piensas que puedo luchar contra mi naturaleza?

 

Jorge Olguín: Imagino que no.

 

Demiurgo: Entonces... ¿por qué dices que soy cruel? Soy así, como una esfera es tal y un cubo es tal.

 

Jorge Olguín: Lo que tú dices me parece bien, está en tu naturaleza ser un ser cruel. Lo que me disgusta es que lo goces, que lo disfrutes.

 

Demiurgo: ¿Y por qué eso no puede estar también en mi naturaleza?

 

Jorge Olguín: Quisiera hacerte algunas preguntas.

 

Demiurgo: No. Fíjate, mira ese sótano, mira tu cuerpo, eres un niño de cinco años.

 

Jorge Olguín: Sí, me estoy fijando. A oscuras, cañerías, ruidos de conductos, petróleo que alimenta la caldera del segundo subsuelo.

 

Demiurgo: Pobre, me das lástima. Tus padres te han dejado solo en un sótano mientras ellos duermen en una cama cómoda, no te quieren, no te aman, ¿no sientes pena por tu persona? Mira, mira alrededor, debe haber infinidad de demonios que quieren atraparte, roerte las entrañas, despedazarte y que sea todo sangre, intestinos, y otro demonio comiéndose tu corazón mientras tú lo miras asombrado en medio de la penumbra.

 

Jorge Olguín: Eso no me asusta. Primero porque es ilógico, no pueden comerme mi corazón y yo estar vivo. Segundo, yo elegí estar durmiendo en ese sótano a los cinco años porque jamás, jamás tuve miedo a las entidades es que llaman sobrenaturales, a las que yo llamo suprafísicas de adulto. Eso no me da miedo, no me da miedo para nada.

 

Demiurgo: Mírate. Mírate en la escuela, eres tímido, los chicos te ignoran, ¿por qué te ignoran, porque eres insignificante?

 

Jorge Olguín: Tal vez sea cierto, tal vez era tímido porque mi madre era sobreprotectora, como le puede pasar a cualquier niño. ¿Pero sabes qué, Demiurgo?, me recuperé perfectamente y hoy puedo tender una mano con amor, algo que tú no sabes qué es.

 

Demiurgo: ¿Y tú lo sabes, criaturita?, ¿de verdad que lo sabes? ¿Sabes dónde vivías?

 

Jorge Olguín: Por supuesto, en una habitación de dos metros por dos cincuenta. Y de noche para dormir la mesa era plegable con alas, se plegaba y la cama de mis padres incrustada contra la pared se bajaba, y cabíamos.

 

Demiurgo: Y tú, cuando tus padres estaban juntos, ¿no tenías curiosidad de saber qué estaban haciendo?

 

Jorge Olguín: Para nada, mi mente no era malsana como tu concepto.

 

Demiurgo: Pero tú has vivido allí hasta tus diez años, no me digas, como decían en la jerga coloquial de vuestro minúsculo barrio, ¿no estabas avivado?

 

Jorge Olguín: ¿Lo que tú llamas avivado es conocer lo que es una intimidad? Sí seguramente a mis seis años tenía una pequeña noción, pero mínima.

 

Demiurgo: ¿Y no te daba curiosidad?, ¿no te daba curiosidad cuando tu madre iba a repartir facturas de luz y de gas, y en algunos departamentos donde había jóvenes se quedaba más tiempo del debido?

 

Jorge Olguín: No tenía en cuenta eso. Y si siendo adulto lo entendí, no era mi problema.

 

Demiurgo: ¿Por qué mientes? Sé que te causó engramas el comportamiento de tu madre.

 

Jorge Olguín: Para nada, al punto tal de que hice el test Oxford y me salió 180 sobre 180, cero engramas.

 

Demiurgo: ¿Cómo sabes, mi minúsculo amigo, que eso funciona?

 

Jorge Olguín: Y directamente son respuestas que si las respondes con lógica, sales triunfante

 

Demiurgo: ¿De verdad eres tan ingenuo de creer que ese test detecta engramas?

 

Jorge Olguín: No, no soy ingenuo y sé que el test no detecta engramas, sé que si pones las respuestas lógicas que el test quiere que pongas, te va a dar aprobado total. Eso lo tengo claro de hace mucho tiempo.

 

Demiurgo: ¿Y por qué les has hecho creer a tus consultantes que ese test funcionaba?

 

Jorge Olguín: Porque de alguna manera funciona, porque si alguno de mis consultante tienen problemas de baja estima, de ansiedad, de creerse menos o creerse más de lo que son, no van a tener la noción analítica de hacer bien el test. Por lo tanto el test sí, a ellos les detecta engramas y hasta roles del ego.

 

Demiurgo: Claro, algo que tú no tienes.

 

Jorge Olguín: Seguramente que los tengo, sería tonto negarlo, ¿cómo lo voy a negar? Simplemente los domino, no dejo que se apoderen del timón de mi vida.

 

Demiurgo: Pero tú lo amabas a tu padre, ¿no te daba vergüenza cuando el bebía más de la cuenta?

 

Jorge Olguín: Me daba pena que no tuviera conducta, pero no podía hacer nada. El tema es que yo rompí ese refrán: "Dime con quién andas y te diré quién eres", puesto que jamás fui alcohólico. No tienes de dónde cogerme Demiurgo. Además, no me das miedo.

 

Demiurgo: ¿No le tienes miedo a los fantasmas si vas a un cementerio?

 

Jorge Olguín: Para nada. Le tengo más miedo a los vivos, a aquellos que en un callejón oscuro te quieren asaltar y hasta quitarte la vida por robarte un poco de dinero o un reloj o un celular.

 

Demiurgo: ¡Aaah!, ¡así que eres inmune! Si eres inmune, ¿por qué no vienes conmigo al Caos?

 

Jorge Olguín: Porque vivo de la esencia del Creador, que es amor absoluto y justicia absoluta.

 

Demiurgo: Bien. Entonces vamos a hablar de otro tema. Mis primordiales no te asustan para nada, yo tampoco. Mira, puedo hacer foco energético y tocarte.

 

Jorge Olguín: Yo también puedo hacer foco energético, tócame.

 

Demiurgo: ¿Estás seguro? Hay gente que tiembla, vive en el centro de la Creación y tiembla solamente con saber de mí.

 

Jorge Olguín: Tócame. -El Demiurgo me tocó y en ese momento le lancé una descarga de Luz.

 

Demiurgo: ¡Vaya!, me has incomodado. No creo que seas tan tonto para pensar que esto me va a hacer daño.

 

Jorge Olguín: No, pero tampoco me hace daño que me toques.

 

Demiurgo: Bien. O sea, que eres inmune a que te implante terror.

 

Jorge Olguín: Mi terror pasa por otras cosas; que el ser humano sea menos sabio de lo que cree que es y destruya el hermoso planeta en el que vivo.

 

Demiurgo: Hablando de seres humanos y hablando de tu querido Padre creador, ¿qué opinas del libre albedrío?

 

Jorge Olguín: Es un regalo del Padre.

 

Demiurgo: ¡Ah!, ¿sí? ¿De verdad te lo crees?

 

Jorge Olguín: Por supuesto.

 

Demiurgo: ¿Y si te lo crees por qué muchas veces te conceptué dudando del libre albedrío porque la gente de tu mundo se aprovecha del mismo pero para divertirse? No creo que eso te incomode, pero sí para destruir el mundo. Entonces te vuelvo a preguntar: ¿por qué tu Padre tan amoroso da libre albedrío a gente tan perversa?

 

Jorge Olguín: El Padre no es responsable.

 

Demiurgo: ¡Ah!, ¿no? ¿Acaso no son sus criaturitas? ¿Acaso tú no eres su criaturita? ¿Por qué sus criaturitas se portan mal? ¿Por qué sus criaturitas envenenan sus aguas, cazan animales que ellos consideran inferiores y no para comer sino como trofeo? ¿Por qué las criaturitas se matan entre ellas en guerra tras guerra tras guerra desde que tienen uso de razón? ¡Aaah!, ¿me dirás "porque está en su naturaleza"?

 

Jorge Olguín: Yo no he dicho eso, tú estás sacando conclusiones. Hay gente que crea vacunas, hay gente que opera a corazón abierto, hay gente que puede revertir problemas neuronales...

 

Demiurgo: Sí, querida criaturita, dime en porcentaje cuántos, ¿un 1 por un millón?, y el resto se apodera de territorios, mata gente. ¿Sigues pensando que el libre albedrío es bueno?, ¿no sería mejor la ley marcial y tenerlos a todos sujetos?

 

Jorge Olguín: No. Entiendo lo que quieres hacer, llevarme a tu juego. Eso sería crueldad, y Eón no es cruel.

 

Demiurgo: ¡Ah!, ¿no? O sea, que el cruel soy yo, el Demiurgo, por sembrar terror en la Creación. Pero claro, para ti el libre albedrío no siembra terror.

 

Jorge Olguín: Por supuesto que no.

 

Demiurgo: No, no lo siembra, solamente lo permite. ¿Quieres aplaudir una obra tan bien hecha?

 

Jorge Olguín: La obra es así, no es buena ni es mala.

 

Demiurgo: ¿Por qué envejeces?, ¿por qué en un tiempo dejarás este plano? Sí, de verdad sé que tienes apego a pesar de que tú dices que no tienes ego, ¿no tienes ego y por qué quieres tanto a tus hermanos espirituales y por qué quieres tanto a tu pareja espiritual y por qué quieres tanto a algunos consultantes, pocos, que te comprenden de verdad cómo eres?

 

Jorge Olguín: Porque está en mi naturaleza amar.

 

Demiurgo: ¿Ah sí? Y no sabes que ellos viven su vida y ni piensan en ti.

 

Jorge Olguín: Mientras sean felices, yo voy a ser feliz.

 

Demiurgo: Eres hipócrita, eres hipócrita, tú quieres que reconozcan lo que has hecho por ellos.

 

Jorge Olguín: No preciso que reconozcan nada. Es más, nunca me cayeron bien las coronas ni los laureles, nunca. Es más, los himnos de distintos países que se jactan de haber destruido en siglos anteriores al invasor están alabando la guerra.

 

Demiurgo: Pero tú lo cantabas en el colegio.

 

Jorge Olguín: ¿Qué podía hacer?, era una criatura.

 

Demiurgo: Pero tú lo cantaste también siendo adulto.

 

Jorge Olguín: Sí, lo tomaba como una música.

 

Demiurgo: Tu familia paterna te despreciaba, ¿no sientes odio por ellos?

 

Jorge Olguín: No, siento compasión. Además, no están en el plano físico y espero que no sufran en el plano en que están.

 

Demiurgo: ¿Por qué me mientes?, si te trataban mal porque eras el único que no bebías alcohol mientras el resto de tu familia paterna sí, hasta tus primos. Y se burlaban de ti, incluso hubo primos que te han robado dinero, trabajo, programas que has hecho. Si tú sabes que el karma no existe, ¿no piensas que eso es una injusticia?

 

Jorge Olguín: No, porque el día que no estén en el plano físico irán a un plano que les corresponda, que será el 3 o más abajo del 3. No, no voy a caer en tu juego porque sé todo lo que pasó en mi vida, nací pobre, fui hijo de porteros, pero era el mejor en el grado.

 

Demiurgo: Pero viste seres queridos haciendo acciones malvadas.

 

Jorge Olguín: Me dan compasión. Jamás voy a odiarlos.

 

Demiurgo: ¿Y de verdad amas al Padre?

 

Jorge Olguín: Lo amo y lo respeto.

 

Demiurgo: ¿A pesar de que permite que miles y miles de mundos los seres se destruyan? ¡Aaah!, claro, tú pensabas que era solamente en tu mundo. No, en todas las galaxias que conoces hay guerras. ¡Ah!, pero tú defiendes el libre albedrío.

 

Jorge Olguín: Yo defiendo el libre albedrío como puedo defender un color azul, verde, amarillo, rojo, son colores, no causan nada. El libre albedrío no causa nada, todo depende de cómo se utilice y quién lo utilice. ¿Por qué el Padre va a ser responsable?

 

Demiurgo: Pero criaturita, criaturita de Dios, ¿acaso vosotros no sois parte de Él? O sea, ¿que vuestro Padre creador no se hace responsable de las maldades que hacen sus criaturas? ¿O no son parte de Él?

 

Jorge Olguín: Por supuesto que somos parte de Él, y seguramente sufre.

 

Demiurgo: ¿Sufre? ¿Y si sufre por qué lo permite?

 

Jorge Olguín: Porque así es la regla; planetas esféricos achatados en los polos, estrellas candentes y libre albedrío. Es la ley de la Creación, así como el programa de vida hace que la persona en el plano físico encarne, madure, envejezca y desencarne.

 

Demiurgo: ¿No sientes como que eres insignificante al saber eso?

 

Jorge Olguín: ¿Por qué si seguiré estando como espíritu? Tú tendrías que preguntarte, que no tienes ninguna potestad sobre mí, no tengo terror por nada, no hay nada que me afecta.

 

Demiurgo: ¿Ah no?, ¿y las pérdidas? Te aferras a un ser querido y lo pierdes. Claro, eres hipócrita, para afuera piensas, "Es la ley de la vida", pero dentro tuyo yo veo tu concepto y piensas que todo es una injusticia.

 

Jorge Olguín: No lo voy a negar. Por supuesto que considero que hay cosas que son injustas pero me sentiría mal si supiera que mi Padre hace las cosas a propósito cuando no es así. Es el libre albedrío, y cada ser se hace cargo del suyo. Así que, Demiurgo, quédate en tu Caos, tenía muchas más cosas para preguntarte, pero no tengo más tiempo para ti.

 

 

 

 

 

 


 

Información complementaria

Sesión con un primordial

Mediumnidad

Caos

Primordiales