Índice

Psicoauditación - Julia E.

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

 

Sesión del 05/02/2019

Sesión del 07/03/2019

 


Sesión 05/02/2019
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Julia E.

La entidad comenta una vida en Ran II. Era brillante en su profesión y en otros temas, pero en lo personal no encontraba compañía con quien sentirse bien. Acudió a un asesor espiritual que le indicó unas pautas de conducta en lo personal y en lo social.

Sesión en MP3 (2.529 KB)

 

Entidad: Tengo bastantes años, no he formado familia porque me dediqué a la física cuántica, que era mi tarea, mi pasión, todo. Por supuesto tengo muchos amigos y amigas que me decían "Erin, qué raro que no has formado pareja".

 

Mi era Erin Cobalto una de las mejores en física cuántica de Ran II. Tenía muchos contactos de primer nivel: Raúl Iruti, Alexis Anasio, genetistas. Rendo Javier, Nambo Flagan el mayor astrónomo, podríamos decir, de Ran II.

Ran II no era un mundo religioso, es cierto que la sociedad escribía sobre mitos, creencias, leyendas pero vivíamos en una sociedad pragmática; a diferencia de Sol 3, Ran II no sufrió ese atraso científico por la religión. Y es cierto que vivíamos bien, carecíamos de una superpoblación porque las leyes no permitían tener más de dos hijos por pareja salvo que se los brinde la genética, que en un primer momento tenga trillizos o en un segundo intento tenga mellizos.

 

No estaba satisfecha con lo que aprendí, estaba estudiando a mi edad, ya bastante grande, física atemporal y física de los vórtex. Ya me habían comentado que habían logrado más de una vez formar vórtex a universos alternos, y yo quería ser parte, con mi conocimiento podía enriquecer a todos.

Recuerdo que una tarde hablé con Nambo Flagan, el astrónomo, y me contaba que estudiaba una estrella cercana a diez años luz. Otro de los que conversé fue Julius Delfor, informático cuántico, también me interesaba la informática cuántica, quizá no manejaba los ordenadores tan bien como Delfor pero aprendía rápido, tenía pasión por todas las materias. ¿Genética? No, no me atraía tanto, pero estaba creando fórmulas matemáticas para hacer los vórtex más estables.

Pero recuerdo que por momentos me sentía vacía. Nambo Flagan me dijo:

-¿Por qué no lo consultas a Raúl Iruti?

-Nambo, ¿un genetista en qué me puede ayudar?

-No, es un asesor espiritual, aparte.

-¿Existe eso? Este no es un mundo religioso.

-No Erin, no estamos hablando de religión, estamos hablando de asesorarte en tu parte interna.

 

Pedí un turno con el holovisor y dos días después me presenté en el despacho de Raúl Iruti. Le conté cómo me sentía, como vacía.

Me preguntó:

-¿A qué le atribuyes esa nada dentro tuyo?    -Me encogí de hombros y le dije:

-Mis amigas y amigos luego van a sus casas, se reúnen con sus familias.

-Pero tengo entendido -dijo Iruti- que a ti te llena tu trabajo, la física cuántica, la informática cuántica, la física de vórtex, la matemática de vórtex.

-Sí, es mi pasión, tengo seis tomos muy difundidos. Pero en lo personal, yo como Erin, es como que tengo muchos compañeros y compañeras, evito decir amigos porque no tengo amigos, me reúno con gente para conversar de las nuevas músicas computarizadas, los nuevos motores para viajes espaciales. Me reúno con vosotros y hablo de mi trabajo, me reúno con mis compañeros y compañeras y hablo de cosas banales. Es como que llego a mi apartamento y me encuentro sola, veo holopelículas pero me distraigo. Y si son películas que me gustan, ¿por qué me distraigo?

Iruti me dijo:

-Porque estás aburrida.

-Me parece muy... muy poco afortunado el llenar mi soledad con una relación de pareja, es como que sin esa relación de pareja estaría mal y no debe ser así. Yo leía algunos libros suyos, Iruti. Cuando Nambo que dijo que hacía asesoramiento espiritual busqué en el alto internet y vi varios tratados sobre el tema, y usted mismo dice que uno no debe buscar la aprobación de los demás para sentirse bien. ¿Estoy errada?

-No -me dijo Iruti-, yo no hablo de buscar la aprobación del otro o de los otros porque entiendo que tú eres autosuficiente y no tienes baja estima, no vas a caer presa de una crítica o presa de un halago, no; estoy hablando de alguien con quien conversar, no necesariamente tiene que ser una relación de pareja, no necesariamente. Pienso que... pienso que uno a veces necesita salir con otra persona que tampoco tenga compromisos que no mire la hora y diga "Bueno, me esperan en mi casa" y tú te quedes en medio de la nada.

-Es verdad -asentí-. La otra noche salí con siete amigas, la última se fue antes de medianoche y me quedé un rato más tomando una copa porque no quería regresar a casa. Me miro al espejo y a pesar de mi edad aún soy atractiva.

Iruti frunció el ceño y me dijo:

-¿Cómo, Erin, "A pesar de tu edad"? Eres una persona joven, la expectativa de vida es el doble de la que tienes actualmente, tienes mucho por hacer, mucho por dar. Depende de ti.

-Lo que pasa es que mi círculo es muy cerrado, Iruti. Estoy con vosotros, con Nambo, con Tadeo Armani, con Rendo Javier, con Anasio... y si no, salgo con las compañeras. Y no voy a lugares de reflexión donde haya personas solas no, no, no me agrada; es como que tengo un punto de mira, un blanco en mi cuerpo, que dicen "Esta mujer está buscando una relación", no me gusta.

Iruti me dijo:

-No necesariamente tienes que ir a un lugar donde haya personas solas, puedes ir a museos a ver obras de arte, a conciertos, somos un mundo muy moderno pero nos sigue gustando la opera y hay muchos que luego se reúnen a hablar de música. -Asentí.

-Es cierto. Además tengo determinada cultura general, no es que sepa de ópera o pintura como un tenor o como un pintor, pero puedo hablar de cuadros, puedo hablar de determinada música a pesar de que no toco ningún instrumento.

-Bueno, entonces no hace falta que vayas a un grupo de reflexión.

-De todos modos no me siento satisfecha conmigo misma.

-¿En qué sentido? -preguntó Iruti.

-Claro, como que necesito el afecto de los demás.

-Pero lo tienes, el grupo de científicos con los que te rodeas te apreciamos muchísimo.

-Claro, me aprecian. Yo busco algo más.

-¡Je, je! Entonces ahí buscas una relación de pareja o una gran amistad, no importa si es varón o mujer.

-No hablo de una intimidad, me da pudor hablarlo, pero no, no hablo de eso, hablo de con quién conversar de distintos temas sin que la persona me diga "Me tengo que ir". Tampoco pido que estén pendientes de mí, entiendo que cada uno tiene sus compromisos, incluso las personas que no tienen pareja tienen un horario de trabajo y tampoco se van a quedar has determinada hora, pero bueno.

-Erin -dijo Raúl Iruti-, tranquilamente pueden verse de tarde, no necesariamente tiene que ser de noche. ¿Quién pone las reglas?

-Si salgo tiene que ser de noche.

-¿Por qué?, hay paseos de compras.

-No, eso me parece muy banal.

-¿Por qué?, es darte satisfacciones.

-No me gusta atesorar. En uno de sus libros lo dice.

-En tres de mis libros lo digo, pero comprar algo que nos guste no es atesorar, no es algo que vamos a colgar de la pared para rendirle pleitesía; una prenda, un adorno algo que nos dé satisfacción aunque a los tres días ya no nos interese más. Eso no es atesorar, atesorar pasa por otro lado. Conozco gente que junta créditos y créditos que tiene en el banco digital y de repente no tiene hijos y esos créditos van al estado luego, porque no se los va a llevar. Entonces no se trata de atesorar tampoco de despilfarrar, se trata de vivir, se trata de disfrutar.

-¿Pero eso no es ser banal?

-No, la banalidad pasa por otro lado, todo pasa por nuestra armonía.

-Por nuestro equilibrio.

-No, Erin, nuestra armonía. Tú que has estudiado física sabes que el equilibrio es estático y la vida no es estática. Tienes mucho por hacer, mucho por dar.

-A mí me da la impresión que arrastro como ciertos traumas, como que hay cosas que ya he vivido y no quiero volver a repetirlas.

-Erin, cada vida es distinta a la otra. A veces podemos repetir situaciones, a veces no.

-A veces se me da por ayudar a otros y no sé cómo.

-Mi ser interno me dicta una frase.

-¿Cómo su ser interno?

-Claro, nosotros tenemos un alma, un ser interno que nos dicta.

-¿Y qué le dice?

-No podemos tender una mano a nadie si no estamos nosotros de pie primero.

-Tradúzcamelo...

-Claro, primero ayúdate tú, ponte bien tú en todos los aspectos. Tú dices que a veces te sientes sola, algunas compañeras te quieren consultar sobre la soledad y ¿qué les vas a decir más que contarles tu historia?, eso no les va a servir a ellas ni tampoco a ti.

-¿Pero ocuparme de mí no es egoísmo?

-Para nada, Erin, para nada. Ocuparte de ti es sabio porque vas a estar fuerte luego para ayudar a otros, así como estás no puedes.

-Pero me hace parecer como que fuera alguien que desperdició su vida.

-No, no, no, para nada. Erin, eres maravillosa, eres importante, lo que has escrito ha despertado la mente de muchos y sigues estudiando; no, no hablamos de eso, en lo profesional eres excelente, eres diez puntos, hablamos de lo personal.

-Justamente estaba viendo por la alta internet que el fin de semana hay una ópera muy cerca de mi departamento.

-Bueno, ve, siempre va haber gente afín.

 

Me dio la mano, me la apretó muy cálidamente.

Le dije:

-Luego le enviaré por la alta web a su banco digital los créditos de la consulta.

-Está bien, ve con tranquilidad. Y estate alerta.

-¿Alerta?

-Alerta, porque las ocasiones se presentan en cada esquina.

-¡Ah!, eso es un dicho, Iruti, en la vida real no pasa eso. -Iruti hizo un gesto como diciendo "No sabemos".

 

Y salí, salí de la consulta muy muy esperanzada. Era una de las mejores en mi profesión, pero buscaba una gran amistad o un amor que me entienda.

 

Gracias por escucharme.

 

 

 


Sesión 07/03/2019
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Julia E.

Era física cuántica. Conocía al más grande astrónomo del planeta y se encontró en medio de grandes científicos que se reunían periódicamente para debatir temas del momento. Coincidió con un gran genetista que le puso al día de recientes descubrimientos. Tantos científicos, tanta ciencia pero seguía sintiéndose sola.

Sesión en MP3 (3.474 KB)