Índice

Psicoauditación - Mario A.

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

Sesión del 14/10/2016

Sesión del 31/10/2016

Sesión del 16/11/2016

Sesión del 03/02/2017

Sesión del 06/02/2017


Sesión 14/10/2016
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Mario A.

Términus, un mundo al borde de la Creación estaba -quizá sigue estando- atacado conceptualmente por entidades negativas que explotan las debilidades de los humanos que allí habitan desde tiempos remotos. Aunque sabían cómo protegerse no era suficiente y muchos sucumbían a los ataques. El resultado era locura, terror, engramas... La entidad lo relata con cruda dureza.

Sesión en MP3 (2.574 KB)

 

 

Entidad: Recuerdo, como thetán, con todos los roles del ego que llevo sobre mis hombros conceptuales, tengo un sentido innato de la bondad, mas el peso de esos roles hacen que aún esté en el plano 3 sub nivel 9, no permitiéndome llegar al plano 4 Maestro. De todos modos el plano 3 es un nivel de superación donde se busca crecer, ilustrarse conceptualmente. Los engramas no "pesan" como los roles del ego, se puede estar en un plano 4, en un plano 5 con engramas, doy fe de eso.

 

Y sí, arrastro engramas de una vida muy peculiar, en Términus, un mundo al borde de una galaxia en espiral que contenía como mínimo trescientos mil millones de soles, pero lo peculiar era también que esa galaxia estaba en el borde del Universo y si bien la galaxia va girando, el brazo donde estaba nuestro mundo estaba en el borde y nuestro sistema solar apuntaba directamente a la nada. Tú mirabas por la noche el espacio con un telescopio y veías el cielo absolutamente estrellado hasta la mitad, la otra mitad era un vacío insondable, oscuro, misterioso.

 

En la época que encarné en Términus, como Rómulo, los adelantos eran similares a los del siglo XXI de Sol 3. Habíamos explorado nuestras dos lunas, enviado sondas no tripuladas al resto del sistema estelar, teníamos un gigante gaseoso como vuestro Júpiter y un gigante con pequeños anillos, más pequeños que los de vuestro Saturno. Yo era arqueólogo y me había interesado también, más que por la historia por la prehistoria, estudiando restos arqueológicos en países como Liscaia, Acerna, Doverco, Endoura y Marcove. Y si bien la arqueología te va diciendo, te va mostrando o enseñando como fue evolucionando el humano -porque en Términus éramos homo sapiens, como hoy mi 10% encarnado lo es en Sol 3-, pero a diferencia de Sol 3 donde os empapáis tanto de religión, como de mitología y simbolismo, los distintos dioses, las distintas culturas, las ofrendas, los sacrificios rituales, en Términus..., en Términus, desde viejos ancestros, siempre hubo un miedo inconsciente colectivo donde seres incorpóreos se metían literalmente en tu cabeza generándote terror, te volvían vulnerable; estabas en un lugar a solas y tenías visiones, visiones reales, no holográficas, reales. Hasta podías extender tu mano y tocar a esa persona, una persona que quizás era un familiar tuyo que había muerto hace años. Y no entendías nada y tenías miedo de volverte loco.

 

Éramos una civilización racional y aceptamos que con nosotros convivieran unos seres a los que llamamos etéreos que se alimentaban de nuestros temores, de nuestras dudas, de lo que vosotros llamáis roles de ego. Y había muchos nosocomios, diez veces más, sí diez veces más de los que hay en Sol 3 con gente internada que había perdido la razón, que te miraba y no te veía, que te oía pero no te escuchaba, gente que había quedado absolutamente tildada con la mirada en el vacío. Y cuando yo, por la noche, con mi telescopio de aficionado apuntaba hacia esa oscuridad donde no había estrellas ni galaxias ni nada, trataba de percibir y sentía como voces en mi cabeza, que en realidad no eran voces, eran conceptos.

 

No éramos un mundo religioso, no tuvimos un mesías ni un guía espiritual que nos marque el camino pero la gran mayoría creía que había algo más allá de la vida física. Pero nunca relacionamos a los etéreos con esa alma que tenemos y que sigue estando después de nuestra muerte física, porque los etéreos eran otra cosa, eran seres malignos, perversos.

Insisto, nuestra civilización estaba avanzada. La población, en todos los países, en todas las regiones estaba advertida de que cuando escucháramos o viéramos algo fuera de lo normal, algo fuera de lo coherente no hiciéramos caso. Pero ¿cómo lo logras?, ¿cómo lo haces?, ¿cómo lo manejas?, ¿cómo...? -Siento una impotencia tremenda-. ¿Cómo lo vives? ¿Cómo lo interpretas?...

 

Mi abuela era una persona amorosa, adorable, hace más de veinte años que la había perdido. Y tú llegas a tu trabajo, aún no ha llegado nadie, tu sillón está dado vuelta y...

-Hola -dices-, ¿quién anda ahí?

La persona del sillón gira el mismo y ves a tu abuela tal cual como era veinte años atrás, con lágrimas en los ojos, diciéndote:

-Rómulo, ¿por qué me has olvidado?

Yo era racional:

-No eres mi abuela, tú estás muerta. Tú eres un etéreo que está manipulando mi mente.

-¿Por qué me odias? Tenías veinticinco años, ahora tienes cuarenta y cinco y te has endurecido. Tú me amabas, ¿te acuerdas cuando te llevaba de paseo al parque?, había un pequeño zoológico, veías los animales.

-No, no, no, no, tú puedes ver mi mente, tú buscas manipularme, no eres mi abuela.

 

Su rostro se transformó, su cara era monstruosa. Sentí como una punzada en el cerebro. Cerré los ojos, me recosté en un sofá. Abrí los ojos y no había nada. Lo conversé con mis colegas cuando vinieron. Todos, todos, todos me dijeron que les había sucedido algo parecido y son tan racionales como yo. Sabes que no es tu familiar porque eres fuerte, razonas, entiendes pero te implantan ese terror, hasta puedes tocar a ese supuesto familiar y acariciarle la cara. Claro, los engramas son implantes hipnóticos y cuanto más vulnerable eres por el miedo, por las dudas, por la ansiedad más fácil eres de manipular, que no. Te puede manipular un ser humano, un compañero, una pareja con rol de víctima, como enseñan los Maestros, con rol de inquisidor, como enseñan los Maestros. Y estamos hablando de una persona como tú, sin poderes... ¿Cómo no te va a manipular una entidad como los etéreos?

 

Había un gran analista llamado Máximo. Su hipótesis era que los etéreos no habitaban realmente en Términus, venían de ese vacío, de esa oscuridad y como Términus era el mundo habitado que estaba más al alcance se alimentaban de nosotros, de nuestra energía y cuanto más vulnerable éramos, más fácil era para ellos. ¿Necesitaban alimentarse? Seguro que no, directamente lo disfrutaban, como diríais vosotros en Sol 3. Nosotros éramos sus conejillos de indias, su experimento. Hacíamos juntas con analistas, con informáticos, con matemáticos, con historiadores... Yo, arqueólogo, también integraba la junta. ¿Cómo inmunizarnos ante los etéreos?, Practicábamos lo que vosotros llamáis control mental para cerrar nuestra mente pero ellos te sorprendían cuanto tú menos lo esperabas, no te daban tiempo a protegerte, no te podías blindar, no tenías ese blindaje y penetraban en todo tu ser. Es más; de noche, durmiendo podías sentir que te tocaban. ¿Cómo te proteges ante eso?

 

Le estoy transmitiendo toda esa angustia al receptáculo que me alberga y le estoy causando un fuerte, fortísimo dolor de pecho por la ansiedad y por la angustia que me corroe. Lo voy a dejar descansar.


Sesión 31/10/2016
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Mario A.

En Términus conoció un grupo de personas que estaban estudiando por qué desde los tiempos más antiguos aquel mundo estaba afectado por seres etéreos que influían en la mente del ser humano. Colaboró con ellos y encontraron una solución que salvaría a aquella humanidad de sufrimientos.

Sesión en MP3 (2.815 KB)


Sesión 16/11/2016
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Mario A.

La entidad relata cómo en un ambiente profesional y de gran empatía desarrollaron una solución para que los habitantes de Términus quedaran a salvo por generaciones de las energías etéreas que tenían tomado al planeta desde la antigüedad y de ellos mismos.

Sesión en MP3 (2.575 KB)


Sesión 03/02/2017
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Mario A.

En Ran II, donde no se permitía tener más de dos hijos y no había dinero físico, un amigo suyo desapareció por hablar demasiado de unas sospechas que tenía. Los militares estaban atentos.

Sesión en MP3 (1.540 KB)


Sesión 06/02/2017
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Mario A.

En Ran II visitó a dos investigadores, les contó sus temores acerca de la desaparición de su amigo. Quedaron todos en no hablar con nadie del tema, no había seguridad de que no le espiaran.

Sesión en MP3 (2.603 KB)