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Psicoauditación - Sebastián H.

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

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Sesión del 05/06/2023

 


Sesión 05/06/2023
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Sebastián H.

El imperio Atauro, de su esposa Noah, estuvo tomado y gobernado por un ser con capacidades mentales que controló a todos, hasta a los soldados. Gracias a unos amigos pudo revertirse la situación, pero la emperatriz quedó afectada y falleció. A partir de este momento, él sería el emperador, pero no estaba seguro de tener fuerzas pata gobernar un imperio.

Sesión en MP3 (3.188 KB)

 

Entidad: No podía creer que la pesadilla había terminado, la conducta de los soldados no sólo era normal sino que el trato para conmigo era de un respeto total y absoluto.

 

Cuando vi llegar a Geralt con Fondalar, al que al comienzo no reconocí de lo cambiado que estaba, lo notaba descuidado en su aspecto físico, desprolijo, pero evidentemente su potencial mental estaba igual o más potente todavía. Me enteré de lo que había pasado, de que la pesadilla había terminado, de que todo volvía a la normalidad.

 

Pedí permiso y lo primero que hice fue subir a los aposentos de mi esposa.

Me miró con ojos perdidos, luego avivó su mirada y frunció el ceño:

-¿Qué haces aquí? Tendrías que estar en el chiquero con los demás súbditos.

Le dije:

-Soy yo, Gualterio. -Su mirada estaba perdida.

 

Bajé rápidamente y le comenté a Fondalar, a Geralt. La vi a Cirina, que se estaba recuperando y su mirada era normal. Dijo:

-Lamento todo lo que pasó, pero no era yo, pero lo peor es que recuerdo todo. Les comenté:

-Noah no está bien. -Subieron. Fondalar se puso adelante.

-Noah...

-¿Quién eres?

La miró:

-Estás bien, ya pasó todo, no veo nada que te deba preocupar ni percibo nada en tu mente que en este momento te esté afectando.

-¿Y por qué me tendría que afectar, vagabundo? ¿Quién eres? ¿Y dónde están mis soldados? ¡Dejadme lacayos, dejadme!

 

Bajamos. Obviamente le pregunté a Fondalar:

-¿Sigue con los efectos de este endemoniado gnomo?

-No, no.

-¿Entonces?

-Tengo dos hipótesis.

-Dilas, por favor.

-Una, quizá a ella le dio doble poción de ese veneno que le trastornaba la mente. Dos, posiblemente al recuperar la conciencia y recordar todo lo que había hecho o mandado hacer, su mente se trastornó.

-Está bien. Fondalar, Cirina, ¿vosotros podéis, cómo decirlo, repararla?

 

Cirina subió, bajó a los pocos instantes:

-Me dijo: "¿Quién eres, chiquilla, una nueva sirvienta?".

Habló Netrel y dijo:

-Entiendo, Gualterio, que tú eres el esposo de la emperatriz. Tienes que dar un comunicado. Tú, ahora, eres emperador directo, no consorte. Lamentablemente tu esposa ha perdido la razón, si Fondalar no puede "reparar" su mente es que directamente, no sé cómo funciona la mente, pero habrá conexiones internas que se han roto o desconectado.

La miré a Cirina.

-Recuerdo cuando las flechas me hirieron mortalmente y tú, con tu mirada de calor, has logrado reparar mis órganos sin tocar mi piel, ¿no hay manera de hacer lo mismo con su cerebro?

Cirina dijo:

-No, no, un cerebro es mucho más complejo; un cerebro tiene, por lo que percibo, tantas conexiones como árboles hay en Umbro, y si llegara a tocar algo podría ponerla peor en lugar de mejorarla, dejarla completamente vacía.

-¿Le pedimos entonces a aquel que está más allá de las estrellas?

-No -dijo Fondalar-, esto es algo que no hay manera de solucionarlo. Es como si le pidieras a aquel que está más allá de las estrellas que le haga crecer un brazo a un guerrero que lo perdió en batalla.

-¿Entonces con el otro gnomo?...

-No, no se soluciona con una pócima.

 

Sentí una mano en el hombro, me di vuelta: mi padre.

-Padre -Me abracé a él y lloré en su hombro-, ¿qué nos ha pasado, padre, qué me ha pasado a mí? Si el ser interno de Noah no está más, ¿qué hago aquí?, no me interesa ser el dueño de un imperio si la persona que amo no está.

Mi padre me dijo:

-Te extrañaba muchísimo, por momentos pensé que habías muerto y me sentí fatal.

-No -le respondí-, no, estoy bien. Te amo, padre. -Miré para todos lados, la tropa nos miraba. Le dije-: Padre, no tienes idea de lo enorme que es este imperio, las cosas que he visto, las cosas que han pasado. A mí no me han domesticado ni se molestaron en darme ningún brebaje, me consideraban inofensivo, a donde yo dijera algo o alguna queja Noah me mandaba azotar.

 

Me prepararon un tranquilizante y esa noche pude dormir con mis amigos.

Cuando me desperté ya estaba el sol en lo alto y mis amigos con la cara compungida. Los vi a Ligor y a su esposa también con la cara triste.

-Voy a ver a Noah.

-Espera.

 

Subí las escaleras, la esposa de Ligor atrás mío. Había varios nobles en el dormitorio, el cuerpo de mi esposa tapado con una sábana y con manchas de color rojo oscuro.

-¿Qué ha pasado? -Me abrazó para contenerme la reina, esposa de Ligor. Suavemente me solté de su abrazo, aparté la sábana. No sé si por culpa o por su mismo estado de locura Noah se había degollado.

Uno de los nobles me dijo:

-Emperador, tenemos que hacer la ceremonia.

-Delego el acto en Ligor y, aquí presente, su esposa.

 

Y bajé las escaleras, me abracé de vuelta a mi padre y por segunda vez lloré en su hombro.

Fondalar se había recortado el cabello, la barba, cambiado de ropa, obviamente le habían preparado una tina con agua caliente y su aspecto era él, el Fondalar que yo conocía.

-¿Qué piensas hacer? -me preguntó. Lo miré, y lo miré a Ligor.

-A ti y a tu esposa los dejé a cargo de la ceremonia de homenaje a quien fuera la emperatriz. Y yo no sé lo que voy a hacer, no sé si quedarme, estar aquí me trae muchos más malos recuerdos que los buenos que tuve al comienzo. No me siento con fuerzas para dirigir un imperio. Daré un mensaje. El cuerpo no se enterrará, se cremará, y luego daré un mensaje dejándote a ti, Ligor y a vuestra esposa, "como regentes hasta que yo regrese". Y lo divulgaré por todo el imperio.

Ligor me dijo:

-¿No es una decisión muy apresurada?

-No, no lo es.

 

Lo miré a mi padre:

-¿Cómo es que tú has venido aquí?

-Es largo de contar, lo haré por el camino si es que quieres volver al castillo y descanses hasta que recobres fuerzas y puedas volver al lugar que te pertenece. Eres un emperador y hay mucho por reparar. Me enteré que hubo aldeas asoladas, ha muerto mucha gente y en la mayoría no saben que quien fuera la emperatriz estaba manipulada por una poción venenosa.

-¿Qué haréis vosotros, Geralt, Cirina?

-Nos marcharemos una vez que termine la ceremonia y tú des la conferencia.

Fondalar dijo:

-Yo también me marcharé. Aquí tengo un compañero llamado Remi que se hizo amigo de un soldado llamado Edu, y me dijo que quiere quedarse.

Ligor dijo:

-Por supuesto, por supuesto.

 

Había mucho para contar, mucho para decir.

Hasta que Ligor y su esposa armaron todos los preparativos conversé y conversé todo lo que había pasado desde que salí del castillo de mi padre.

A su vez mi padre me contó su odisea con Netrel, él quería volver a lo que consideraba su hogar.

 

Me enteré de que tenía un hermano, Bastián. Me puse contento, me puse contento de corazón, pero por dentro me sentía quebrado por Noah.

 

Lo miré a Fondalar.

-Tú que sabes tantas cosas, ¿esto que me pasó puede ser un castigo divino?

-No, no, Gualterio, aquel que está más allá de las estrellas no castiga. Hay cosas que son consecuencia de nuestros actos y hay cosas que no, que dependen de actitudes de terceros. Y este fue el caso. -Lo miré y agaché la cabeza, me quedé con la mente en blanco.

 

Padre me dijo:

-Tendrías que tomar algo caliente y comer una hogaza de pan fresco, te veo bastante demacrado y delgado.

-Prácticamente me daban basura para comer, pero no le echo la culpa a los soldados, ellos estaban también bajo el influjo de ese endemoniado gnomo. No puedo echarle la culpa a nadie.

 

Cerré los ojos y me quedé pensando. Me sentía acompañado por mi padre, mis amigos, y sin embargo estaba tan solo, tan solo al no estar Noah conmigo...