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Psicoauditación - Walter

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

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Sesión 24/11/2018

Sesión 27/02/2019

Sesión 28/05/2019


Sesión 24/11/2018
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Walter.

Pasó como un sueño provocado por algo que le dieron a comer. Se recuperó sin querer recordar demasiado, ahora tenía otras cosas que hacer, tenía que preparar la boda con su reina.

 

Sesión en MP3 (2.848 KB)

 

Entidad: -¡Marya!

-Sí, mi amor.

-Me encuentro bastante mejor. Honestamente, no pensé que me iba a pasar todo esto.

-Te entiendo mi amor.

-No, no... Te voy a explicar por qué. No, no, quiero que me entiendas de verdad. Yo nací en el sur, yo no sabía quién era, me decían Gualterio, como le puse a mi hijo. En realidad nunca fui Gualterio, era un nombre que tenía, nada más. Supongo que porque aquel que está más allá de las estrellas me guió -porque otra explicación no la encuentro-, llegué a parar aquí. No me recuerdo muy bien pero creo que tenía una frazadita azul que la que era mi verdadera madre reconoció, pero eso ya lo conoces, esa historia ya la conoces. ¿No te molesta que hable de Marga?

-¡Mi amor, cómo me va a molestar!

Ella coqueteaba con un joven que siempre me dio la impresión como que no le atraían las mujeres, a ese joven, que era noble, un poco creído y yo me sentía como cohibido y noté que Marga, de la nobleza, me miraba de una manera como despreciativa, como diciendo "¿Quién es este advenedizo?". Es más, cuando mi madre me reconoció y sabía que yo era su hijo Anán, a partir de ahí fui el príncipe Anán y Marga es como que me miraba de una manera extraña, como diciendo "¡Qué cosa, viene de la nada y se lleva una corona!".

Pero yo en ese momento no lo entendía de esa manera pero además no es que fui inseguro, nunca era inseguro, pero de repente te encuentras en un palacio con piso y escaleras de mármol, todas las velas encendidas y te sientes como apabullado, como intimidado. Entonces sí estaba un poco inseguro en ese momento. Dicen que uno cuando tiene recuerdos que no son buenos, nuestra mente nos ayuda hace como una especie de juego, nosotros tenemos adentro de la mente como distintos lugares: uno para la inteligencia, otro para la memoria y se ve que la memoria tiene varios pequeños compartimentos y casi no recuerdo, de verdad, casi no recuerdo como fue el noviazgo con Marya, la posterior boda, con... Discúlpame, estoy tonto.

-Mi amor, ¿qué te está pasando, todavía te dura el efecto de eso?

-Siento que te he ofendido.

-¡No, no por qué!

-Porque estaba hablando de Marga y dije Marya, es como que me cuesta recuperarme. Voy a dejar momentáneamente ese tema. Cuando te conocí a ti sentí como que iluminabas mi vida...

-Y...

-Espera, déjame terminar; iluminabas mi vida. Yo ya estaba muy mal con Marga, no teníamos acercamiento de ningún tipo, no quiero ponerte incómoda de hablarte del tema pero es como un desahogo.

-Lo entiendo, mi amor.

-Me alegro. Quizá me mal entiendas, tengo una tremenda fascinación por ti, pero amor, deseo, y a veces estoy sentado en el trono y te veo pasar por ahí, me miras, te sonríes y sigues, y cuando te veo pienso "No lo puedo creer, ¿esta belleza es mía? o yo lo soñé, no puede ser real",

¡Qué haces, qué haces! Gracias por el beso. ¡Je! Sí, eres de verdad, eres de verdad, pero me cuesta creerlo.

 

Bueno, yo eso no lo sentí, pero no la estoy justificando a Marga, nunca le falté el respeto, nunca le fui infiel, nunca le di motivo como para que se queje. Quizá sí, cuando me cogió un tremendo bajón y huimos, y gracias a Aranet pude regresar, había perdido mi confianza en mi propio ser. Pero no me quiero desviar del tema. Honestamente, no me recuerdo casi nada de la vida con Marga, es como que si hoy hubiera un volcán en erupción y quedara aislado con ella en un páramo infértil los dos solos me daría hasta escalofríos el tocarla, pero no estoy exagerando, no estoy exagerando. Dame por favor un poquito más de ese jugo me duele bastante la cabeza.

 

Ahora sí, ¿cómo está Gualterio?

-Te vino a ver tres veces ya. Está bien, se repuso rápidamente, le costaba acordarse de las cosas, no le pasó lo que a ti. Tú prácticamente estabas sin conocimiento, hasta temíamos por tu vida, mi amor. El niño no, él es como que perdió la memoria.

-Y eso es lo que me provoca ira porque lo que hizo la madre fue contra mí y él sin querer comió y le afectó.

-Está totalmente recuperado, mi amor, tuvimos largas conversaciones, es como que está más abierto. Y yo decía "Niño", pero no es un niño es un hombre. A veces va a la feria feudal, conversa con la gente, es muy popular.

-¡Ah, me voy a poner celoso! Pensé que el más popular aquí era yo, el rey.

-No, mi amor, no eres el más popular ahora.

-¡Je, je, je! Lo dices con una ternura por favor, tienes una manera de hablar tan dulce, pero a su vez con esa dulzura... ¡Je! Me acuerdo cuando me decías "¿Y qué pasó con tal persona? La hice ejecutar, mi amor". Lo decías con una dulzura...

-No me lo recuerdes mi amor, creo que fue necesario.

-No, está bien, no lo tomes como burla, ni como reproche. Es lo que me gusta de ti. Es... Hagamos una cosa, ¿cuándo viene la gente para acá, cuándo viene Aranet, Ligor, los soldados?, ¿cuándo vienen... ¿Donk?

-Bueno, un mensajero dijo que están volviendo, salió todo bien. El único que no viene es Ligor, quedó un poco... un poco raro de su mente.

-¿En qué sentido?

-Bueno, esa joven, Randora, que se había unido al señor de Villa Real, lo ayudó a escapar, escaparon juntos y Ligor dejó a su pareja y se fue en busca de esa gente, en pos de venganza.

-¡Uf!, debe estar muy dolido. ¿Qué más?

-Bueno, los demás vienen para aquí.

-Quiero ver a la niña.

-La niña no va a venir, mi amor.

-¿Qué pasó, le pasó algo?

-No, mi amor, la fortaleza de Villa Real se transformó en una especie de escuela de personas que tienen ciertos dones como...

-¿Como Fondalar?

-Justamente, Fondalar i Émeris son los que llevan la escuela adelante y quedan unos soldados para ayudar a reformar todo.

-¿Y Ezeven?

-Se queda también allí. Será cuestión de irlos a visitar.

-No, van a tener que venir.

-¿Qué piensas hacer?

-Qué pensamos. Ahora que viene más el calor ya vamos a preparar la boda.

-Mi amor...

-Es hora, es momento, tenemos que casarnos. Te quedas callada...

-¿Cuándo haríamos la boda, mi amor?

-Lo más pronto posible, en... en sesenta amaneceres. ¿Te quedas callada? Cuéntame.

-Mi amor, creo que... creo que no me vino el sangrado hasta ahora.

-¡Marya!, esto significa que...

-Sí, mi amor, es casi seguro que estoy embarazada. -Nos abrazamos, nos besamos.

-Voy a esperar que lleguen los soldados y voy a mandar emisarios a Villa Real. Quiero que todos, todos vengan a la boda. Vamos a invitar incluso a los que ayudaron, los ardenios, los oscuros... Quiero que sea una fiesta, pero no me mal entiendas no quiero mostrar lujo ni nada, ni que vengan de gala. Humildes, con ropa de cuero, nosotros mismos. Pero quiero ponerte yo la corona. No tengo a mi padre pero tengo un buen amigo, Aranet, él nos va a anunciar como esposo y esposa, él, y nos pondremos los anillos de ceremonia. Sé que normalmente el que dirige la ceremonia es el que le pone la corona a la reina pero no, quiero ponerla yo en tu cabeza como mi reina, mi reina Marya. Supongo que Gualterio estará triste porque su madre está en una torre.

-Mi amor, con el príncipe nos llevamos muy bien, es un joven extraordinario, tiene la idea fija, no sabes cómo práctica la espada.

-¿Acaso piensas que ya me puede ganar?

-Mi amor, yo no soy hipócrita, yo creo que ahora te puede ganar, en realidad no lo creo, estoy convencida que te puede ganar.

-¡Ah, qué bien! ¡Ah, qué bien! Mi futura esposa en contra mía.

-¡Je, je, mi amor, je!, yo siempre sigo la verdad.

-Bien, pero no me vas a impedir que practique, quiero ver hasta qué punto es tan bueno.

-Mi amor, espero que no salgas lastimado.

-¿Cómo?

-Mi amor, ¡te estoy haciendo una broma!

-¡Ah! Bueno, ahora tienes una nueva faceta, también haces bromas, con esa voz dulce haces bromas. Bien. Ven sentémonos a la mesa. ¡Tú, ven!

-Majestad...

-Necesito pergaminos en blanco, una pluma y tinta.

-Sí, majestad.

-¿Qué piensas hacer amor?

-No, sólo un borrador, no pienses que voy a anotar a los invitados porque no cabrían en diez pergaminos, quiero ver que vamos a... Tiene que ser un día justo; qué preparamos de comida, moderados con la bebida, tampoco quiero problemas... ¡Vamos a tener un hijo, vamos a tener un hijo! Me siento egoísta.

-¡Mi amor, qué dices!

-Marya, hace poco hubo cientos y cientos de muertos, no declaramos duelo y estamos festejando un futuro nacimiento. Estoy afortunado, me siento afortunado pero a su vez me siento como... Estoy triste, estoy contento, pero capaz que es culpa de no haber ido. Está bien, que no estaba en mis cabales, que no era yo, era eso que ingerí.

-Deja de pensar, mi amor, el futuro va a ser mejor.

-Necesito hablar con Gualterio pero lo haré más tarde, ahora voy a descansar otro poco.

 

 

 


Sesión 27/02/2019
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Walter.

 

El rey seguía acongojado por las últimas circunstancias. Afortunadamente apareció su mejor amigo, con él pudo explayarse relatándole cómo se sentía.

 

Sesión en MP3 (2.616 KB)

 

Entidad: -Me siento confundido, totalmente confundido. No entiendo las conductas, no entiendo los comportamientos, es como que tú te esperas algo y sucede lo contrario.

 

En ese momento se acercó Donk y le digo:

-Te agradezco infinitamente lo que has traído.

-¿Cómo esta ella? -me preguntó Donk.

-Se está recuperando, pero ha perdido mucha sangre. Por momentos es como que se mueve, se ha despertado un par de veces, por minutos y ha vuelto otra vez a quedar dormida, como inconsciente. Es duro pasar por algo así, es muy duro. Pero eso no es lo que me desconcierta. Me desconcierta lo de mi exesposa, Marga, convivimos tanto tiempo... Me imaginaba que podía tener un desplante, echarme en cara que no fui buen esposo, que por otro lado no es cierto, yo ya estaba distanciado de ella cuando conocí a Marya. Su conducta, es como que hizo un giro de 180 grados su manera de ser.

-Dímelo a mí -dijo Donk-, con Shila nos llevábamos bien.

-No, no, no, es otra cosa, Donk, es otra cosa.

-No, no es otra cosa, me acusaba de que de yo no era buen hombre, de que había engañado a todos disfrazándome de Novo, me echaba en cara cosas.

-Donk, Donk, son dos cosas distintas, son dos cosas distintas, absolutamente distintas, trató de envenenarme. Mi hijo Gualterio tuvo amnesia porque también ingirió algo accidentalmente.

-Sí, son dos cosas distintas, pero yo también pasé las mías. Me sentí como un paria, sólo, abandonado.

-Donk, es un círculo vicioso lo que hablamos, no es lo mismo, no es lo mismo.

 

En ese momento se escucharon voces, algarabía, el galope de caballos.

-Albano, ve a ver quién es, rápido.

-Es Aranet, mi rey.

-¡Aranet! Dile por favor que venga. Y llama al príncipe. Ya.

-Te contaba, Anán, que yo también pasé las mías.

-Sí, sí, sí, Donk, sí, entiendo que sí, que pasaste las tuyas, entiendo que has salvado a Mina, entiendo perfectamente, pero mi tema es otro.

-¿Y eso?

-Mi tema es otro, es como que habláramos de dos cosas distintas y no tienen nada que ver. Aguárdame un segundo.

-Ehh, hijo, viene Aranet, llévate a Donk, llévalo a practicar espada, a montar, a donde sea, llévalo, quiero hablar a solas con Aranet, por favor. -Y quedé solo.

 

-¡Anán!

-Pasa, por favor.

-¡Cómo estás!, ¿te han contado?

-Me han contado.

-¿Estaba Donk recién?

-Sí, pero no se puede hablar con él.

-¿Qué pasó?

-¡Ah! Le estaba contando de que… ¿te acuerdas en los comienzos, cuando vinimos de Krakoa, en el medio del salón grande, abajo, te revolcabas con el guilmo?, ¿cuando la que era mi madre reconoció esa frazada azul?, cuando conocí a Marga, era altiva, es cierto que era altiva, pero tuvimos algo entre nosotros, tuvimos algo, quizá se empezó a distanciar porque sufrimos la pérdida de una criatura, pero los dos la sufrimos, no solamente ella, ella se refugió en sí misma, como si fuera la única víctima.

 

Aranet me escuchaba, no me interrumpía, no trataba de contar lo que a él le pasaba, como hace Donk.

-Con Donk era imposible hablar porque competía a ver quién la pasaba peor, su caso era distinto, seguramente Shila era una persona intratable, Marga no, Marga era una persona como que de alguna manera era criada en la nobleza, pero se entregó, se volcó, tuvimos momentos difíciles, hubo un momento en que yo perdí mi rumbo y ella me sostuvo. Y tú, por supuesto Aranet, que me restauraste en mi lugar. ¿Pero a qué voy? A peguntarme por qué una mujer puede cambiar tanto, de querer envenenarte. Sí fue ella la que se alejó. Sí fue ella la que cuando quería acercarme, me rechazaba, quizá no diciéndome "No, no quiero estar contigo". Hay muchas maneras de sentir el rechazo, muchas maneras de sentir que no quieren saber nada de ti. Entonces ¿por qué?, ¿por qué no puedo rehacer mi vida y ser otra vez feliz?, porque finalmente me recuperé y el príncipe Gualterio también. Y entonces envió unos esbirros y Marya cae herida, casi mortalmente. Y no se la castigó porque se la encontró ahorcada en una de las torres. ¿Si me sentí mal? No, al contrario, a veces digo que cruel que debo ser, ¿no?, porque pienso ¿por qué no se colgó antes? ¡Por qué no se colgó antes! ¡Ah! Pero ¿por qué cambia la gente? Sí, alguna vez he cambiado, he titubeado, pero no en mi lealtad, tú tampoco, Aranet, has cambiado, has adquirido modales, pero sigues siendo ese bruto jocoso que monta un felino, que pelea contra un bicho enorme jugando, sabes cuándo reírte, sabes cuándo estar serio y eres un ser humano, porque en el momento que has perdido el control de ti mismo, esa norteña te clavó la espada y casi te mata. Pero eso demuestra tu humanidad también, aunque seguro que no estás contento de haber perdido ese control, te entiendo, venias pensando y pensando y pensando, y pensando y pensando en lo que le había pasado a Mina. Y ahora, mira, tengo a Marya en una situación similar, pero a diferencia de Donk, tú me escuchas, no compites a ver quién de las dos mujeres estaba peor porque entiendes que yo sé que Mina estuvo al borde de la muerte, porque lo sé, y tú sabes que cuando marchaste a batalla yo estaba bajo los efectos de ese hongo venenoso. Y sigo desconcertado Aranet, porque a veces estoy con temor de que quien me rodee también cambie y que no sea quién yo creo que es, es como que Marga me dejó un temor interno. Reconozco que nunca tuvo la décima parte de la dulzura que tiene Marya, ¡nunca!, pero quizá, quizá daba su vida por mí, y ahora... ahora está muerta. ¿Y si no hubiera estado muerta, la hubiera ejecutado? Seguramente que sí. ¿Que Gualterio se hubiera opuesto? Para nada, para nada, su furia era igual o mayor que la mía. Pero nos ahorró la tarea. Y si piensas que soy cruel en ponerme contento, no es que estoy contento, estoy satisfecho y preocupado.

-Anán, tu prometida se va a reponer. En realidad veníamos para una boda, pero la boda puede esperar. Quiero contarte que han pasado cosas, muy brevemente. En mis bárbaros hubo una pelea entre algunos que es como que enloquecieron, estaban obnubilados, y con el jefe de los bárbaros, mi ayudante, tuvimos que matar como a veinte que estaban como perdidos.

-¡Vaya! Pero vosotros estabais en el desierto peleando contra las huestes de Andahazi; si no hubiera pensado como que hubieran aspirado o comido esos hongos que comí yo.

-No sé, no sé lo que pasó, pero por suerte ninguno más perdió la razón.

-¿Por qué te quedas pensando, Aranet?

-Porque sí hubo uno que tenía una conducta distinta.

-¿De quién hablas?

-De Ligor. Ligor ama a Nuria y es como que se empecinó en ir a buscar a Randora, que se había escapado. Por momentos la trató mal a Nuria.

-¿Piensas que había algo en el agua que le afectó lo mismo que les afectó a esos veinte bárbaros que estaban contigo?

-No sé, no sabría decir. Aparte, no tengo la menor idea donde puede estar.

-¿Y los demás?

-Bueno, Fondalar está en la fortaleza Villa Real y se instaló con su pareja. También Ezeven, la niña Ciruela y muchísimos más que tienen distintos dones, es como una especie de escuela para gente con dones. Pero en breve vendrá para aquí porque está enterado de la boda.

-¡Je, je!, ¡Ah! Espero que quede bien mi querida Marya, que no le haya afectado la mente, ha perdido mucha sangre. -Aranet me apoyó la mano en el hombro.

-Mírame.

-¿Qué?

-No todos cambiamos, y si cambiamos es para mejor porque crecemos, porque aprendemos. Y podemos equivocarnos en confiar en quien no debemos porque somos humanos. Pero se trata de reponernos, de salir adelante, y tu prometida lo va a conseguir.

-¿Te quedarás?

-Me quedaré. Pero he cabalgado mucho...

-¡Ja, ja, ja! Bebida espumante y un guisado de cordero.

-¿Ves?, tú también tienes dones, me has leído el pensamiento.

-¡Ja, ja, ja! Gracias por alegrarme este pequeño momento, gracias, Aranet.

 

 

 


Sesión 28/05/2019
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Walter.

 

Conversaron. Al poco pareció que una dama se había perdido. Llegaron unos amigos y prepararon su búsqueda.

 

Sesión en MP3 (3.983 KB)